México.- A partir de noviembre de 2026, algunas deudas podrían dejar de aparecer en el Buró de Crédito, pero solo si cumplen los plazos y condiciones legales establecidos por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
El cambio ha generado dudas entre quienes buscan mejorar su historial, pero es importante destacar que aunque haya una eliminación del registro esto no significa que la deuda haya sido perdonada.
Lo que cambia es la visibilidad del adeudo en el reporte crediticio, no necesariamente la obligación de pago. En otras palabras, un atraso o impago puede desaparecer del historial público que revisan las instituciones financieras, pero el acreedor todavía puede buscar la recuperación del dinero, salvo que exista una quita, una reestructura o un finiquito por pago total.
¿Qué pasa con las deudas que se eliminan del Buró de Crédito?
La regla aplica según el monto del adeudo medido en Unidades de Inversión (UDIS), un indicador que cambia con la inflación. De acuerdo con la Condusef, los registros negativos permanecen cierto tiempo en las sociedades de información crediticia y, una vez vencido ese plazo legal, pueden ser eliminados del reporte.
Durante noviembre podrían salir del historial las cuentas que hayan cumplido exactamente el plazo correspondiente desde su primer incumplimiento de pago y que además reúnan los criterios normativos.
Esto no implica un borrón general ni automático para todas las personas. Tampoco quiere decir que cualquier tercero pueda “limpiar” el historial a cambio de dinero. La propia Condusef ha advertido que esas promesas son falsas.
Que ya no aparezca en tu reporte no cancela el adeudo
Uno de los puntos más importantes es que la eliminación del registro en el Buró de Crédito no equivale a la desaparición de la deuda. El adeudo deja de mostrarse en el reporte público, pero el derecho de cobro puede seguir vigente.
Si el crédito continúa activo y la persona tiene posibilidad de pagar, lo recomendable es acudir directamente con la institución financiera para conocer opciones de liquidación o convenios. Esto puede aplicar en productos como tarjetas de crédito, préstamos personales, créditos automotrices o créditos hipotecarios.
Por eso, antes de asumir que una deuda “ya desapareció”, conviene revisar el estatus real del financiamiento y confirmar si hubo algún acuerdo formal con la entidad que otorgó el crédito.
¿Cómo revisar tu historial gratis y evitar fraudes?
La herramienta oficial para saber qué registros siguen vigentes o cuáles están próximos a salir es el Reporte de Crédito Especial. Ese documento permite consultar los financiamientos contratados y el estado de cada uno.
Las personas tienen derecho a obtener este reporte de forma gratuita una vez cada 12 meses, directamente en los portales autorizados de Buró de Crédito o Círculo de Crédito.
Con información de Linea Directa
dmc
