Acuña, Coahuila.- Durante las primeras horas de este lunes, padres de familia se alarmaron al descubrir que su hijo, un menor de apenas un año y tres meses de edad, identificado como Armando, se había llevado a la boca una brocha que contenía líquido de frenos.
Ante la preocupación de que pudiera tratarse de ácido para baterías, los padres trasladaron rápidamente al pequeño a un centro de salud para que recibiera atención médica.
De acuerdo con la información proporcionada, el menor fue valorado por personal del Hospital General y posteriormente dado de alta, con una receta médica que sus padres debían surtir para continuar con las indicaciones del tratamiento.
Los padres del niño fueron identificados como Armando, de 23 años, y Lit, de 20 años. Los hechos ocurrieron en un domicilio ubicado en la calle Prolongación San Marcos, en la colonia Nuevo Progreso.
Aunque el pequeño fue dado de alta, sus padres continuaban preocupados por su estado de salud, pues señalaron que el niño suele ser muy activo y que, en esta ocasión, únicamente quería permanecer dormido.

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