Por: N+ UNIVISIÓN
Pearsall, Texas; 22 de septiembre.- La condición médica del venezolano Wilber Rafael Garcés Pérez, de 29 años, se ha agravado de forma crítica tras permanecer con un proyectil alojado en el cuerpo luego de recibir un disparo por parte de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Austin, Texas.
De acuerdo con su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, testimonios de otros internos del Centro de Detención de Pearsall revelaron que el joven comenzó a perder la movilidad en la parte izquierda del cuerpo, afectando brazo y pierna. Posterior a estas complicaciones, Garcés Pérez fue trasladado encadenado de extremidades y cintura a un centro hospitalario para recibir atención médica, sin que hasta el momento se conozca un parte oficial sobre su estado de salud.
Los hechos ocurrieron cerca del mediodía del 21 de septiembre, cuando el migrante realizaba la entrega de un pedido a bordo de su vehículo y fue interceptado por agentes migratorios. Hasta el momento, las autoridades federales no han esclarecido los motivos por los cuales el oficial accionó su arma de fuego ni si existió una persecución previa.
El incidente desencadenó manifestaciones pacíficas en el lugar de la agresión y provocó la reacción de figuras políticas locales. El congresista demócrata por Texas, Greg Casar, exigió la apertura de una investigación exhaustiva y la difusión inmediata de los videos de las cámaras corporales de los agentes involucrados, demanda a la que se sumó el alcalde de Austin, Kirk Watson, al solicitar total transparencia en el esclarecimiento del caso.
OZA