Oslo, Noruega.- La princesa Astrid de Noruega, hermana del fallecido rey Harald V, murió este viernes a los 94 años, según confirmó la Casa Real noruega en un comunicado oficial.
El deceso se produce apenas dos días después de que se celebrara el funeral de su hermano, el rey Harald V, quien falleció el pasado 28 de agosto a los 89 años. La coincidencia temporal ha conmocionado a la familia real y al país escandinavo.
Reacción de la Casa Real
El rey Haakon VIII, quien asumió el trono tras la muerte de su padre, recibió la noticia con “gran tristeza”, según el comunicado difundido por el Palacio Real. Como muestra de luto oficial, se ha dispuesto que las banderas del Palacio Real ondeen a media asta este viernes y durante el día del funeral de la princesa.
“Su fallecimiento es una gran pérdida para todos nosotros. La echaremos de menos.”
—Rey Haakon VIII, en declaraciones recogidas por la Casa Real noruega
Trayectoria de la princesa Astrid
La princesa Astrid nació el 12 de febrero de 1932 en Oslo, siendo la segunda hija del rey Olav V y la princesa Märtha de Suecia. Hermana menor del rey Harald V, mantuvo un perfil institucional discreto pero constante a lo largo de más de siete décadas de servicio público.
Entre sus labores destacadas, la princesa Astrid fue patrona de numerosas organizaciones sociales y culturales, con especial dedicación a causas relacionadas con la infancia, la salud y el patrimonio cultural noruego. [Dato pendiente: confirmar número exacto de organizaciones patrocinadas]
Una figura clave en la monarquía noruega
Considerada una de las miembros más queridas de la realeza por su cercanía y sencillez, la princesa Astrid representó a la Corona en múltiples ocasiones, tanto en Noruega como en el extranjero. Su longevidad y su presencia constante la convirtieron en un símbolo de continuidad institucional.
Contexto de la monarquía noruega
La Casa Real noruega ha atravesado un año especialmente difícil con dos pérdidas consecutivas en menos de una semana. El rey Harald V, fallecido el 28 de agosto, gobernó desde 1991 tras la muerte de su padre, el rey Olav V. Su hijo, Haakon VIII, asumió el trono de forma inmediata, según lo establecido en la Constitución noruega.
La monarquía noruega, de carácter constitucional y parlamentario, mantiene una de las tasas de popularidad más altas de Europa, con un respaldo ciudadano superior al 70% en las últimas encuestas publicadas.
dmc