Por: Agencias
Massachusetts, Estados Unidos; 10 de septiembre.- Tres integrantes del jurado que participó en el juicio contra Lindsay Clancy, la mujer estadounidense acusada de la muerte de sus tres hijos en Duxbury, Massachusetts, en enero de 2023, dieron sus primeras declaraciones públicas sobre las deliberaciones que terminaron en la anulación del proceso.
En entrevista con la filial de NBC en Boston, NBC10, la presidenta del jurado, una maestra de quinto grado jubilada, calificó la experiencia como “terrible” y “una montaña rusa de emociones”. Contó que las deliberaciones estuvieron marcadas por “mucho llanto y luego abrazos” y que se sintió “muy triste” por no poder emitir un veredicto para Clancy, a quien describió como “desgarrador”.
Las tres mujeres coincidieron en que, tras 40 horas de deliberación, el panel estaba prácticamente de acuerdo en declarar a Clancy no culpable por razón de enfermedad mental, pero un solo integrante se negó a cambiar de postura, lo que llevó al estancamiento y finalmente a la anulación del juicio. La fiscalía buscaba la pena máxima al acusarla de homicidio premeditado.
Una de las juradas, quien trabaja para un contratista de defensa del gobierno, explicó que el miembro disidente tenía dudas sobre los medicamentos que tomaba Clancy, pese a que el jurado contaba con los informes toxicológicos con las cantidades exactas, e incluso había enfermeras en el panel que ayudaron a interpretarlos. “El jurado disidente simplemente ignoró por completo la información que le dieron”, afirmó. Una tercera integrante, cocinera en un centro para personas mayores, consideró que la fiscalía fue “muy, muy dura” y que no presentó testimonios que demostraran que Clancy fuera “una mala madre”.
El caso ha generado atención a nivel nacional por el diagnóstico de un trastorno mental severo que, según la defensa, atravesaba Clancy al momento de los hechos. Hasta el momento no se ha informado si la fiscalía buscará un nuevo juicio.
OZA