Saltillo, Coahuila.- El Congreso del Estado pide a las secretarías de Educación y de Salud implementar campañas de prevención sobre la ludopatía en las escuelas, así como mecanismos de detección temprana de conductas de juego problemático, a propuesta de la diputada Magaly Hernández Aguirre (Morena).
“Entre las y los jóvenes, el tema de las apuestas es cada vez más común y frecuente. Aunque en nuestro estado existen restricciones sobre los casinos y salas de sorteos, la presencia de máquinas tragamonedas y el fácil acceso a aplicaciones de apuestas digitales mantienen opciones siempre al alcance de los menores”.
Hoy basta con pasar por una tienda de barrio o tener un teléfono celular para encontrarse frente a una puerta de entrada a la ludopatía, indicó, al señalar que no se trata de un problema menor.
“Hoy, el porcentaje de jóvenes de entre 12 y 17 años que participa en juegos de apuestas casi duplica al de la población adulta. Además, más del 30 por ciento de los menores que se encuentran en ese mismo rango de edad ha participado alguna vez en juegos de azar por dinero, y miles de adolescentes presentan problemas relacionados con ese juego”.
Si bien las máquinas tragamonedas han sido una de las formas más comunes de acercarse a este tipo de actividades, hoy se reporta que las aplicaciones y plataformas de apuestas en línea acercan a personas cada vez más jóvenes a estas prácticas.
“Esa realidad también se refleja en nuestro estado y las apuestas siguen encontrando formas de llegar a nuestros jóvenes. Tan sólo este año fueron aseguradas más de 100 máquinas tipo minicasino en Acuña, pero aún más preocupante es que, hoy más que nunca, muchos menores están teniendo su primer acercamiento a las apuestas desde sus propios celulares, a través de casas de apuestas digitales”.
En Saltillo, indicó, se han documentado casos de menores de edad que llegan a apostar miles de pesos en un día, mientras que en Monclova jóvenes de hasta 15 años reciben atención psicológica por problemas de ludopatía.
“La ludopatía, entre los menores, puede provocar problemas emocionales como ansiedad y depresión, cuyos efectos pueden prolongarse durante años. Además, entre los jóvenes con problemas de juego también se observa un menor rendimiento académico y un mayor ausentismo escolar”, finalizó.

MEFC