Saltillo, Coah.- La escena que indignó a todo Saltillo no terminó en la calle. Continuó en una sala de urgencias, donde la vida de Rocky, un perro de raza Gran Pirineo, pendía de un hilo tras haber sido arrastrado por varios metros dentro de un fraccionamiento al norte de la ciudad.
De acuerdo con la relatoría del médico veterinario Humberto Baca, quien actualmente encabeza su atención, el momento clave quedó registrado también en video: una camioneta blanca irrumpe en el hospital veterinario minutos antes de las 19:00 horas del sábado 18 de julio. A bordo, Rocky.
En las imágenes se aprecia como una mujer con pantalón blanco y blusa negra desciende apresurada y alerta al personal de recepción: lleva a un perro gravemente herido. Detrás de ella, un hombre abre la cajuela. Dentro, yace el animal.
Ahí se ve como el personal reaccionó de inmediato. Mientras desde recepción salía una camilla, médicos y auxiliares corriendo directamente hacia el vehículo. La urgencia era evidente: Rocky no podía esperar.
El perro, de gran tamaño, fue cargado entre varios. Aún tenía puesta la correa con la que minutos antes había sido sometido. Sin utilizar la camilla por la premura y su peso fue llevado en brazos a través de los pasillos del hospital, mientras uno de los médicos avanzaba a paso acelerado hacia el área de hospitalización.
En las imágenes reveladas a través de la cuenta de la veterinaria Petscare se ve a Rocky en un estado crítico. Apenas sostenido sobre sus patas delanteras, con visibles lesiones derivadas del arrastre, rodeado por personal médico que inició maniobras para estabilizarl y retirando la correa que aún oprimía su cuello.
El caso, que se viralizó horas después en redes sociales, mostraba el momento en que el animal era arrastrado, atado a un vehículo, en un acto calificado por la ciudadanía como brutal.
Sin embargo, contrario a versiones que circularon posteriormente, Rocky no murió.
El domingo 19 de julio, médicos informaron que presentaba laceraciones severas, propias del arrastre, y que se encontraba bajo tratamiento con analgésicos. Para el lunes 20, el pronóstico se mantenía reservado, con un periodo crítico de entre 24 y 48 horas para evaluar posibles complicaciones internas.
Este lunes 21, tanto el veterinario, testigos y autoridades volvieron a desmentir versiones falsas que circulaban en redes sociales, donde incluso se aseguraba que el perro había sido sustituido.
“A mí me consta que es el mismo perrito que yo cargué ese sábado. Lo he venido a ver todos los días”, afirmó uno de los principales testigos del caso que reconoce que el estado de Rocky sigue siendo delicado, pero con signos de lucha.
iZN