Saltillo.- Jesú Emiliano, niño que murió tras ser atropellado, regresó a casa en Monterrey luego que sus restos fueran entregados a sus familiares y trasladados a la capital neoleonesa para su despedida.
Tras lo que serían unas vacaciones al lado de su abuela en Saltillo que se convirtieron en tragedia, el cuerpo del pequeño, de siete años, fue entregado a sus familiares para trasladarlo hasta Monterrey donde vivía el menor.
La tarde de este jueves personal del Ministerio Público realizó la liberación de sus restos luego de haber practicado la necropsia de ley.
Mientras tanto, el conductor de la camioneta con la que el pequeño fue atropellado continúa a disposición del Ministerio Público para integrar la carpeta de investigaciones correspondiente.
madpf