Eagle Pass, Texas.- El gobernador de Texas, Greg Abbott, declaró oficialmente el estado de desastre para decenas de condados de la entidad debido al impacto de severas tormentas e inundaciones repentinas registradas desde el pasado 13 de julio. La medida busca responder de forma inmediata ante la amenaza de pérdidas humanas, heridos y destrozos materiales de gran magnitud provocados por los intensos sistemas climáticos que azotaron la región.
La proclamación ejecutiva faculta el despliegue y uso total de los recursos públicos estatales, así como de las subdivisiones políticas necesarias para mitigar la emergencia. Asimismo, el mandato gubernamental contempla la suspensión temporal de ciertos estatutos y normativas de contratación pública que pudieran retrasar o entorpecer las labores de rescate y la asistencia urgente orientada a salvaguardar la infraestructura y la vida de los ciudadanos.
El decreto, firmado y sellado este 14 de julio en la capital del estado, abarca una extensa lista de demarcaciones afectadas, entre las que se encuentran condados clave como Bexar, Galveston, Harris, Hays, Maverick, Travis, Val Verde, Webb y Williamson, los cuales permanecen bajo estrecha vigilancia ante la continuidad de los riesgos meteorológicos.

iZN