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¡Susto mundial! El humilde Cabo Verde hace temblar al campeón y Argentina avanza pidiendo la hora
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¡Susto mundial! El humilde Cabo Verde hace temblar al campeón y Argentina avanza pidiendo la hora

En un duelo agónico de tiempo extra en Miami, Argentina venció 3-2 al debutante Cabo Verde.

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Autor: Heriberto Domínguez
03 de julio de 2026 a las 20:03 · 336 Vistas · 2 min de lectura

Miami, Estados Unidos; 3 de julio.- ¡Qué manera tan bendita de sufrir y qué cerca estuvimos de presenciar el mayor terremoto en la historia de las Copas del Mundo! En un partido que se suponía que iba a ser un trámite tranquilo para el campeón, la selección de Argentina tuvo que bajar los santos del cielo y raspar la pintura en el tiempo extra para derrotar 3-2 a un Cabo Verde enorme. El "Gigante de Miami" fue testigo de cómo un humilde debutante, con un corazón que no le cabe en el pecho, puso a temblar a la mismísima Scaloneta.

La tarde arrancó bajo el guion esperado. Al minuto 29, el de siempre, Lionel Messi, frotó la lámpara para acomodar la pelota en las redes y poner el 1-0 que hacía bailar a los miles de argentinos en la grada. Todo parecía felicidad, pero la Albiceleste pecó de confiada y dejó crecer a unos Tiburones Azules que no le tienen miedo a los fantasmas. Al 59', Deroy Duarte metió un zapatazo que venció al "Dibu" Martínez para el 1-1. Con esa anotación, Cabo Verde se convirtió en la segunda selección debutante en toda la historia que logra meterle gol al campeón vigente en un Mundial, algo que no pasaba desde 1938. El juego se estancó y el fantasma del alargue se volvió realidad.

En los tiempos extra la locura fue total. Apenas arrancando, al 92', Lisandro Martínez aprovechó un rebote tras un córner para meter un frentazo al techo del arco y regresar la calma con el 2-1. ¿Ya estaba liquidado? ¡Para nada! Al 103', Sidny Lopes Cabral se inventó un golazo desde la orilla del área que dejó estático al arquero argentino, firmando un 2-2 que era pura poesía futbolera. Las caras de los jugadores argentinos eran de auténtico pánico ante la resistencia del arquero Vozinha, que sacó de todo.

La moneda seguía en el aire hasta que la mala fortuna le jugó una mala pasada a la cenicienta del torneo. Al minuto 111, un centro venenoso provocó que el defensor caboverdiano Diney la empujara sin querer en su propia puerta, decretando el 3-2 definitivo a favor de Argentina. Con el silbatazo final, la Albiceleste respira y ya está en octavos de final, pero los aplausos de pie y las lágrimas de orgullo se las lleva Cabo Verde, una isla de menos de 600 mil habitantes que hoy demostró que en la cancha los nombres no juegan y casi retira al rey de su trono.


OZA

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