Por: Milenio
Playa de Carmen, Quintana Roo.– Lo que nació de las entrañas de un cenote colapsado se ha consolidado hoy como el espectáculo en vivo más visto del mundo en su categoría. “México Espectacular”, la puesta en escena insignia de Grupo Xcaret, celebra más de 11 mil funciones ininterrumpidas, consolidándose como una pieza clave para el turismo internacional que arribará al país de cara al Mundial de 2026.
En entrevista exclusiva con Leticia Aguerrebere Salido, directora corporativa de Arte y Cultura de Grupo Xcaret, relató la evolución de este proyecto que, desde su creación el 6 de marzo de 2002, ha servido como una “ventana” a la riqueza de 21 estados de la República.

Del cenote al Gran Tlachco: Una evolución arquitectónica
El origen del show fue una visión audaz: transformar un foro natural abierto en un escenario vivo. En sus inicios, el espectáculo era un recorrido dinámico donde el público se desplazaba desde las Grutas de Xcaret hasta el Pueblo Maya.
Sin embargo, debido a la explosiva demanda, en 2002 se inauguró el Gran Tlachco, un teatro diseñado por los arquitectos Miguel Quintana Pali y David Quintana.
“Tuvimos que reformular todo; no es lo mismo diseñar un solo frente que cuatro”, explicó Aguerrebere sobre el reto de adaptar la narrativa a un escenario que rodea al espectador.

El ejército detrás del escenario
La magnitud de la producción es inédita en la industria del entretenimiento en México. Cada noche, el escenario cobra vida gracias a un despliegue técnico y humano masivo:
— 250 artistas en escena: Incluyendo 134 músicos, 25 cantantes, 47 bailarines y 32 danzantes prehispánicos.
— Patrimonio vivo: El show integra tres manifestaciones reconocidas por la UNESCO: la Ceremonia de los Voladores de Papantla, la Pirekua purépecha y el Mariachi.
— Riqueza textil: Se utilizan casi 14 mil piezas de vestuario provenientes de 35 comunidades indígenas, fomentando una economía circular que beneficia directamente a las familias de artesanos.

Un imán para el turismo mundial en 2026
Con la mira puesta en el flujo de visitantes que atraerá la Copa del Mundo en Ciudad de México, Zapopan y Jalisco, Aguerrebere destaca que el show es una herramienta de promoción nacional.
“La idea es que las personas digan: ‘Yo quiero ir a México’ y que la experiencia marque su vida”, señaló.
El espectáculo no solo es una exhibición de folklore; es una plataforma de profesionalización técnica. Según la directora, Xcaret ha logrado certificar puestos técnicos de manera inédita en el país y ya trabaja con segundas generaciones de colaboradores, asegurando la continuidad de este ritual colectivo que se presenta los 365 días del año.
“Esto no lo hace una sola persona; es un trabajo multidisciplinario donde México late eterno y vibrante”, concluyó la guardiana de este legado cultural.

DMC