
Washington.- Las medidas arancelarias del Presidente Donald Trump perturbarán las cadenas de suministro, coincidieron organismos representantes de la iniciativa privada en México y Estados Unidos.
El Consejo Nacional de la Industria Manufacturera de Exportación (Index) consideró que el nuevo anuncio del Gobierno de Estados Unidos respecto a la aplicación de “aranceles recíprocos” será perjudicial para la certidumbre para las inversiones, al tiempo que el Presidente estadounidense afectará con ello a millones de consumidores en su país debido al alza de precios.
“La medida anunciada por Estados Unidos representa un enorme riesgo, ya que desprotege miles de empleos, desequilibra las cadenas de suministro y genera incertidumbre ante el actual escenario de relocalización empresarial y los recientes anuncios de inversión”, señaló Index, organismo privado que representa los intereses de las empresas maquiladoras y manufactureras de exportación.
“En estos momentos cruciales para la región de Norteamérica, donde se vislumbra el presente y futuro de la relación bilateral y trilateral, hacemos un llamado al diálogo y al buen entendimiento, ya que en ello va el bienestar de miles de empresas, millones de trabajadores y miles de millones de dólares en inversiones”, mencionó en un comunicado dicha asociación conformada por más de mil 500 empresas que, en conjunto, generan alrededor de 3.3 millones de empleos directos y más de 6 millones de indirectos, y que contribuyen con más del 60 por ciento de las exportaciones del País.
Por su parte, el Consejo Estadounidense para Negocios Internacionales (USCIB), cuyos miembros incluyen empresas estadounidenses y firmas de servicios profesionales de todos los sectores de la economía, con operaciones en todas las regiones del mundo, indicó que aboga por una pronta resolución a las amplias medidas arancelarias adoptadas hoy por la Administración Trump.
“Las recientes medidas arancelarias, combinadas con medidas de represalia, aumentan el coste de la fabricación estadounidense, elevan los precios para los consumidores estadounidenses y perturban las cadenas de suministro, lo que socava la capacidad de las empresas estadounidenses para competir de forma justa contra competidores globales”
“Las recientes acciones arancelarias, combinadas con medidas de represalia, aumentan los costos de la manufactura en Estados Unidos, elevan los precios para los consumidores estadounidenses y perturban las cadenas de suministro, debilitando la capacidad de las empresas estadounidenses para competir”, manifestó en un posicionamiento.
En ese sentido, USCIB, afiliado a organizaciones empresariales internacionales como la Cámara de Comercio Internacional (ICC), la Organización Internacional de Empleadores (OIE) y Business at OECD (BIAC), hizo un llamado a que la “Política Comercial Estados Unidos Primero” (“America First Trade Policy”) adopte un enfoque multifacético, incluyendo la colaboración, la negociación, la solución de controversias y el uso selectivo de medidas correctivas comerciales.
“La lucha contra las barreras comerciales injustas debe hacerse de forma que se garantice un entorno estable para el comercio y la inversión, se limite el impacto económico de las represalias y se proteja la competitividad estadounidense”, expresó.
“Una consulta cercana y temprana con los sectores empresariales es clave para garantizar resultados óptimos y pragmáticos que fortalezcan las cadenas de suministro y eviten daños económicos no intencionados”, agregó.
Este miércoles 2 de abril, Trump anunció un arancel base de 10 por ciento a las importaciones de múltiples naciones, con tarifas diferenciadas para países como Vietnam (46 por ciento), China (34 por ciento) o Taiwán (32 por ciento).
Para calcular las “tasas arancelarias” que supuestamente los países le cobran a Estados Unidos, pero que no son aranceles como tal, Trump utilizó una “fórmula” que considera el déficit que tiene su país con cada nación dividido entre las respectivas importaciones. De este modo, afirmó, por ejemplo, que Vietnam le carga 90 por ciento de “tarifas arancelarias”, China 67 por ciento y Taiwán 64 por ciento.
Aunque México y Canadá quedaron libres de los “aranceles recíprocos” de Trump, siguen sujetos a las tarifas de 25 por ciento para productos fuera del tratado comercial de la región (T-MEC), que en el caso del País representan 50.2 por ciento de las exportaciones mexicanas.
Además, Trump mantendrá vigentes aranceles específicos de 25 por ciento para productos como automóviles, acero y aluminio, calificados por especialistas como violatorios del T-MEC.
jacl