
El exdirector del FBI acusa al Presidente de bloquear investigación sobre nexos con Moscú.
Por: Agencias
Washington.- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrentó ayer el más duro golpe contra su credibilidad.
El exdirector del FBI, James Comey, lo acusó, bajo juramento, de mentir e intentar bloquear la investigación del llamado âRusiagateâ. En una audiencia no vista en 20 aí±os contra un Presidente en funciones, Comey testificó ante el Senado que Trump le habría ordenado abandonar el caso en contra de su exasesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, por ocultar reuniones con agentes rusos. âYo lo tomé como una ordenâ, dijo Comey, quien evitó decir si la conducta de Trump acreditaba el delito obstrucción de la justicia âel cual podría derivar en un juicio políticoâ y dejó esto a juicio del fiscal especial Robert Mueller, encargado de la investigación por los supuestos nexos entre el equipo del Presidente y Rusia. Desmiente Casa Blanca Momentos después de que James Comey dijera que el Presidente había mentido sobre él y el FBI, la vocera de la Casa Blanca Sarah Huckabee Sanders negó que eso fuera cierto. âDefinitivamente puedo decir que el Presidente no es un mentirosoâ, respondió Sanders fuera de cámara a los reporteros en la Casa Blanca. âCreo que es realmente insultante que se haga esa preguntaâ, aí±adió. Sanders tampoco aseguró que en la Casa Blanca exista un sistema de grabación que haya registrado las conversaciones entre el exdirector del FBI y Trump. Comey comenzó su declaración ante el Comité de Inteligencia del Senado con el seí±alamiento de que el Presidente lo había difamado al decir que bajo su mando el FBI era un desorden. âLa Administración me difama y, más importante, difama al FBI al decir que la institución era un desorden, que estaba mal dirigidaâ, seí±aló Comey en el recinto. âEsas fueron mentiras, simple y sencilloâ, dijo. Grabaciones El exdirector seí±aló también que conserva notas de las conversaciones con el Presidente porque no confía en que diga la verdad acerca de sus reuniones. Cuando se le cuestionó sobre el por qué guarda notas sobre sus reuniones, este respondió que por la naturaleza de la persona. âHonestamente me preocupaba que (el Presidente) pudiera mentir sobre el origen de nuestras reunionesâ, aí±adió. Comey dijo que no sintió la necesidad de hacer lo mismo en sus reuniones con el expresidente Bush o con Obama. âSabía que podía llegar el día en el que necesitara registros sobre lo que sucedía, no sólo para defenderme, sino también para defender al FBI, nuestra integridad como institución y la función de investigación independienteâ, declaró el exfuncionario. En repetidas ocasiones Comey seí±aló que estaba feliz de que el Presidente pudiera revelar las grabaciones de sus reuniones, si es que existían. âVaya, espero que existanâ, exclamó.