“Perdí mi trabajo, perdí mi seguridad, perdí mi paz mental, mi familia tiene miedo de perderme, lloran por mí. Yo, la verdad, no quiero estar así, tengo miedo de salir, no tengo paz, no tengo tranquilidad en la calle”.
Saltillo, Coah.- Este es el grito desesperado de Fabiola, quien clama por ayuda y justicia. Fue golpeada y torturada por cuatro personas que la mantuvieron privada de su libertad en su propio local de belleza.
La pesadilla que vive la joven tiene como origen una disputa por su negocio de arreglo de uñas, ubicado en Ramos Arizpe. Este lunes 2 de noviembre, Fabiola fue brutalmente golpeada dentro de su establecimiento.
“El día 2 de noviembre, a las 09:30 aproximadamente, fui agredida y privada de mi libertad por cuatro personas: Alejandra, Moisés, Rosa y la pareja de Rosa, a quien le dicen ‘El Chino’. Sacaron una cita falsa en mi local de belleza”.
La víctima señaló que Rosa es expareja de la persona que le renta el local y que, por ese motivo, acudió a su negocio para golpearla y amenazarla.
Todo comenzó cuando aceptó una cita que una persona le solicitó para arreglarse las uñas. La joven acordó atenderla a las 21:30 horas de ese día; sin embargo, la cita resultó ser falsa.
“Llegaron los cuatro, cerraron mi local, no me dejaban salir y me empezaron a golpear entre los cuatro. Llevaban un arma, me golpeaban con ella y me amenazaban de muerte”.
Fabiola relató que una mujer identificada como Alejandra fue la primera en ingresar al local y la sometió con un arma, sin especificar de qué tipo.
La víctima dijo que la mujer comenzó a golpearla primero con el arma, luego con los puños y después le azotó la cabeza contra un mueble de madera, mientras que las tres personas restantes se encargaron de desmantelar el sistema de vigilancia y cerrar las cortinas del local para que nadie los viera.
“Moisés arrancó las cámaras de mi local, de adentro y de afuera. Los demás me seguían golpeando y dejaron a otros dos sujetos fuera del local, los que bajaron la cortina para que nadie me viera. Por mucho que grité, no recibí auxilio”.
La joven relató que, después de golpearla, la sentaron en un sillón y la obligaron a decir en una grabación que les donaba todos los muebles de su salón, que no iba a denunciarlos y que le dijera a su arrendador, expareja de Rosa, que había dejado el local por voluntad propia.
“Yo tenía mucho miedo, por eso a ella le acepté todo lo que me decía. Tengo aún mucho miedo porque no se me hace justo que esto haya pasado conmigo”.
Fabiola dijo que estuvo a punto de ser asesinada por sus captores, de quienes pudo librarse gracias a un descuido, cuando abrieron las cortinas del local para sacar los muebles de su negocio.
“Estuve a punto de la muerte, estuvieron a punto de matarme. Hubo una ocasión en la que ellos abrieron las cortinas de la puerta porque empezaron a robarme mis cosas. En ese momento que abrieron la puerta, yo tenía esa oportunidad de salirme o ya no iba a salir nunca”.
Esa era la única oportunidad que Fabiola tenía para seguir viviendo. Ahora, a través de un video que se ha viralizado en redes sociales, denuncia las agresiones de las que fue víctima.
“Temo por mi seguridad, temo aún porque ellas vayan a agredirme. Me dijeron que ya tenían la dirección de mi casa y que, si yo hacía algo de lo que ellas me estaban indicando que no hiciera, iban a ir a mi casa y me iban a matar”.
La joven ya acudió ante la Fiscalía General del Estado para presentar su denuncia. La dependencia realiza una investigación y ella espera que pronto pueda volver a salir a la calle con tranquilidad y que se castigue a las cuatro personas por lo que le hicieron.
iZN