Sufre niño saltillense extraña enfermedad
Coahuila

Sufre niño saltillense extraña enfermedad

Moebius es un “fantasma” del que no se conocen causas y sus consecuencias son varias, a Ángel no le funcionan correctamente los nervios faciales

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Autor: Superchannel
17 de noviembre de 2016 a las 02:52 818 Vistas · 2 min de lectura
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Moebius es un “fantasma” del que no se conocen causas y sus consecuencias son varias, a Ángel no le funcionan correctamente los nervios faciales

Por: Rosalina González 

Saltillo, Coahuila.- Ángel tiene 4 años, es saltillense y padece la séptima enfermedad más rara del mundo: el síndrome de Moebius. Los médicos habían diagnosticado que moriría a los 3 meses y hoy tiene una vida normal, con una excepción: no puede sonreír. Moebius es un “fantasma” del que no se conocen causas y sus consecuencias son varias, a Ángel no le funcionan correctamente los nervios faciales, pero los médicos tienen la solución: injertarle nervios de la ingle en la cara; el precio de su sonrisa es de 600 mil pesos en un hospital de la Ciudad de México. “Mi hijo nació el 23 de agosto del 2012 y los médicos me dijeron que mi hijo era especial y que yo tenía la culpa de lo que le había pasado; fue hasta que me encontré con una asociación para personas con Moebius que me dijeron que nadie tiene la culpa de lo que padece Ángel”, comentó Patricia Aranda, su madre. El síndrome es una alteración congénita que no se hereda ni se contagia, “es algo que simplemente sucede y a cada quien lo afecta diferente”. En el caso de Ángel nació con las piernas dobladas hacia adentro, “sus pies estaban casi pegados a sus testículos”, también tenía estrabismo y los dedos de las manos juntos. Buscan que Ángel pueda sonreír Con cirugías, tratamientos y cuidados de su familia, Ángel, niño que padece el Síndrome de Moebius, ha mejorado; sus piernas se han enderezado, sus ojos están corregidos y sus dedos separados, “le quitaron un dedo índice para que pudiera moverlos mejor”, comentó Patricia Aranda, madre del menor. Ahora se le realizará una cirugía en la cara para injertarle nervios y que pueda sonreír. La operación cuesta 600 mil pesos pero la fundación y los expertos del hospital en la Ciudad de México le cobrarán sólo el 10 por ciento.

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