‘Me siento muy solito’: Panteonero de Coahuila afirma que habló con el fantasma de un niño sepultado hace más de 100 años

Tras el suceso, se sintió sin energía y acudió con un sacerdote, quien en un primer momento le dijo que algo así no existía

Foto de perfil de Agencias
Por Agencias
439 vistas 2 min de lectura
Agregar Radio Zocalo en 
‘Me siento muy solito’: Panteonero de Coahuila afirma que habló con el fantasma de un niño sepultado hace más de 100 años

Castaños, Coah.- Lo que comenzó como una noche más de trabajo durante el Día de Muertos, terminó, según su testimonio, en un encuentro que Pedro Ángel Moncada, encargado del panteón de El Carmen, no ha podido olvidar, pues asegura que hace cinco años habló con el espíritu de un niño de ocho años, fallecido en 1918.

De acuerdo con su relato, el encuentro ocurrió alrededor de las 12 de la noche, cuando acudió a los baños del panteón acompañado de una mujer y al salir, un menor se le acercó y le preguntó si él era quien cobraba por el uso de los sanitarios, pero tras entrar y salir del baño, el niño, que dijo llamarse Otilo, le pidió ayuda para encontrar a su abuela, de apellido Guerra.

Le explicó que, por la cantidad de flores y la falta de visibilidad de los nombres en las tumbas, además de lo avanzado de la hora, no era posible buscarla, sin embargo, el niño insistió en que se sentía “muy solito” en el lugar donde se encuentra y pidió entonces que lo ayudara a localizar a su bisabuela, pero la respuesta fue la misma.

Pedro describió al menor como un niño de piel morena, ojos negros y pestañas largas, vestido con elegancia, con un atuendo propio de una familia acomodada de la época y lo que más le llamó la atención, dijo, fue precisamente esa vestimenta.

También vio el fantasma de una mujer

Según el relato de Pedro Ángel Moncada, al despedirse, el niño se alejó y se formó una neblina, de ella emergió una mujer de cabello largo y despeinado, cubierta de tierra, que llevaba consigo a otros dos niños, por lo que Otilo se unió a ellos y en ese momento, la neblina y las figuras desaparecieron.

Afirmó que la mujer que lo acompañaba al baño escuchó el nombre del menor, por lo que la considera testigo de lo ocurrido.

Un compañero que trabajaba en el patio de camiones le dijo después que sabía dónde estaba la tumba del niño, se trata de la sepultura de Otilo de Hoyos Guerra, quien nació en 1910 y murió en octubre de 1918. Se desconoce la causa de su muerte.

Relató que, tras el suceso, se sintió sin energía y acudió con un sacerdote, quien en un primer momento le dijo que algo así no existía, pero que al saber que había una testigo, lo calificó como un fenómeno extranormal.

Posteriormente, visitó la tumba y le llevó cempasúchil, un vaso de agua, una veladora, agua bendita y un rosario, que aún permanece en el sitio.

JRLM

Compartir

Te puede interesar

Más de Coahuila