Por: Agencias
Brasilia, Brasil; 28 de octubre.- La salida de Brasil del candidato derrotado Flávio Bolsonaro, quien estaría en camino a Estados Unidos o ya habría llegado, según medios, pondrá a prueba la relación entre Brasilia y Washington, que enfrenta muchos altibajos con Donald Trump en la Casa Blanca.
CNN y The Washington Post, citando cada uno a una fuente anónima, dijeron que el senador aterrizó el martes por la tarde en territorio estadounidense, sin precisar el lugar. Ninguna autoridad ha confirmado el viaje.
La victoria del presidente de izquierdas Luiz Inácio Lula da Silva supuso un chasco para el gobierno de Trump, que anhelaba apuntarse una gran victoria estratégica en la región.
Pero las acusaciones de Bolsonaro de irregularidades electorales, y su salida del país, guardan similitudes con una de las obsesiones de Trump: los comicios de 2020, que perdió frente al demócrata Joe Biden.
Francamente, pareció otra elección amañada… Se veía tan corrupta, tan terrible”, dijo Trump a periodistas en Washington, al hablar de los comicios presidenciales brasileños.
Visa, pasaportes y el choque con Lula
La policía brasileña se activó para retener a Bolsonaro mediante la anulación de sus pasaportes, pero todo indica que llegó demasiado tarde y que ya salió del país, según medios de comunicación.
El Departamento de Estado dará visa a Bolsonaro y a su familia, explicó una fuente diplomática en Washington.
Lula calificó la salida de su rival de “acto vergonzoso”.
“Lloriqueo de perdedor”, describió una fuente del gobierno brasileño, bajo anonimato, la declaración de Trump del lunes sobre las elecciones brasileñas, que a su juicio no merece respuesta.
Aun así, agregó la fuente, el gobierno brasileño apuesta a una relación correcta con Estados Unidos y evalúa que eso dependerá de la actitud de Washington, cuyo balance de fuerzas internas puede verse afectado por las elecciones de medio término.
Qué advierten los expertos sobre la relación bilateral
“Si las cosas van por ahí y Estados Unidos insiste en que las elecciones son ilegítimas, creo que eso aumentará aún más la hostilidad entre Trump y Lula”, explicó Evan Ellis, experto del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), en entrevista con la AFP.
Con un agravante, advirtió este experto:
“Lula estará liberado de futuras contiendas electorales”, dijo Ellis, al igual que Trump.
Lula, de 81 años recién cumplidos, y Trump, de 80, no tienen reparos en hablarse al teléfono y se han reunido cara a cara. En cada ocasión se elogian en público, para luego volver a sus respectivas posiciones.
Estados Unidos no tiene aún un embajador instalado en Brasilia, a causa de los recelos del gobierno Lula durante la campaña electoral. La embajadora brasileña en Washington se encuentra a su vez en un limbo diplomático, oficialmente sin visado.
“Un Lula deslegitimado por Trump puede verse tentado de redoblar su presión contra la administración Trump en todo, desde su campaña contra los cárteles hasta Cuba, Irán, Israel, los aranceles…”, enumeró Ellis.
Brasil y EU: socios pero rivales
Brasil es el gigante comercial de Sudamérica, suministrador de materias primas, café o carne para Estados Unidos, insumos importantes en la lucha de Trump contra la inflación, que por ahora el republicano no logra dominar.
Washington quiere además lograr de Brasil el compromiso de que se alejará de China, y lograr acuerdos en temas como las tierras raras, importantes para el sector tecnológico.
Pero Lula es un referente internacional, ganador de cuatro elecciones.
Le gusta la diplomacia presidencial. Y Brasil se ha visto alentado a diversificar sus relaciones” ante la agresiva política de Trump, opinó Larissa Wachholz, experta del Centro Brasileño para Relaciones Internacionales.
El gobierno de Lula es además el ariete de la izquierda latinoamericana frente al Escudo de las Américas, la ambiciosa iniciativa de Trump en una región que viró drásticamente a la derecha.
Desde el punto de vista de la seguridad regional y la lucha contra el crimen organizado, Brasil puede verse en dificultades no solamente con Washington, sino con sus vecinos.
“Creo que hay posibilidades a la hora de compartir inteligencia, información financiera, bancaria, en la medida de lo posible” entre Washington y Brasilia, apuntó James Story, exdiplomático y fundador de la consultora Global Frontier Advisors.
Pero en la medida en que el Escudo de las Américas significa operaciones militares conjuntas en la región, Brasilia se mantendrá al margen, predijo este experto.
“Brasil traza su propio camino en muchos de estos temas. Así que no espero que sea particularmente útil en ninguno de ellos, ni creo que el gobierno de Estados Unidos vaya a recurrir a Brasil para que ayude”, opinó Story.
OZA