Por: Agencia Reforma
Ciudad de México.— Los trabajos de búsqueda e inspección en el predio “El Dragón”, ubicado en la localidad de Trigomil, en Xalisco, Nayarit, cumplen 12 días, con la recuperación de fragmentos óseos calcinados, piezas dentales, prendas de vestir y objetos personales, informó el Colectivo Familias Unidas por Nayarit (COFAUNNAY).
“Siguen avanzando los trabajos de recuperación de restos y el procesamiento de los indicios localizados en el lugar”, indicó el colectivo en un comunicado.
Entre los indicios recuperados hay zapatos, una mochila, parte de una maleta y casquillos percutidos. También se han encontrado fragmentos óseos en las inmediaciones de un arroyo que atraviesa el terreno, donde las buscadoras observaron señales de fuego y estructuras que presuntamente se utilizaban para incinerar cuerpos.
La Fiscalía de Nayarit también informó sobre la localización de cuerpos en una fosa. Las autoridades realizan estudios para determinar su identidad, pero hasta ahora no han precisado cuántas víctimas podrían corresponder al conjunto de restos recuperados.
El sitio cuenta con una estructura artesanal descrita por la fiscal estatal, Elvia Ludmila Heredia Verdugo, como una hornilla para incinerar cuerpos. Según explicó, se utilizaba un recipiente con combustibles como diésel y gasolina, además de jabón, mientras que los huesos calcinados eran arrojados al riachuelo cercano. Durante las inspecciones también se observaron manchas en el suelo, indicios de fuego y posibles restos de solventes o sustancias químicas.
Al referirse al estado de los restos recuperados, la fiscal expuso la gravedad de los hallazgos:
“Tenemos otra versión del Rancho Izaguirre: los están quemando (…) los huesitos están regados en el arroyo, tres fragmentos representan un cuerpo, así de lamentable es la situación”, declaró al explicar la fragmentación de las piezas óseas encontradas en el lugar.
El inmueble fue localizado el 3 de octubre, luego de denuncias ciudadanas y un operativo derivado de la detención de seis presuntos integrantes de una célula criminal en la comunidad de Ópalo. Sus declaraciones habrían permitido ubicar el predio, donde se investiga la posible operación de una red de reclutamiento forzado y vigilancia armada vinculada con rutas delictivas en Sinaloa, Durango y Zacatecas.
La finca, pintada en tonos blanco y azul, pertenecía a un poblador que afirmó haber sido desplazado por la violencia desde 2010. El terreno cuenta con varias construcciones y vegetación que dificultan las labores de búsqueda.
Ante la complejidad del sitio, COFAUNNAY informó que mantendrá el campamento y el monitoreo diario en el perímetro asegurado hasta concluir la prospección del terreno y del cauce de agua.
“Como colectivo, nos mantenemos vigilantes, atentos y comprometidos con la continuidad de las labores de búsqueda, procurando que estos trabajos se desarrollen con el debido respeto a los procesos de investigación, a la dignidad humana y a los derechos de las familias”, señaló.
El colectivo agregó que continuará acompañando las diligencias mientras haya personas desaparecidas y familias a la espera de respuestas.
Por su parte, el Gobierno federal confirmó la incorporación de personal técnico especializado de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y de la Secretaría de Gobernación (Segob) para reforzar las labores. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que los dictámenes oficiales se emitirán cuando concluyan los estudios moleculares de laboratorio.
dmc