Los secretarios de Defensa y Marina buscan brindar un marco legal a las Fuerzas Armadas que diga qué pueden y qué no pueden hacer. Otros se oponen a regularizar su participación.
Por: Reforma
Ciudad de México.- Al arranque del periodo ordinario de sesiones del Congreso, el general Salvador Cienfuegos, secretario de Defensa, y el almirante Vidal Soberón, secretario de Marina, son los principales cabilderos de una ley que pretende regular la participación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad.
Apenas el martes pasado, los secretarios se reunieron a puerta cerrada con legisladores y miembros de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados, para impulsar la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, exigida por Cienfuegos desde diciembre del año pasado, y prometida para antes de abril.
Tras esa reunión, César Camacho, coordinador de los diputados priistas, reiteró que aprobar dicha ley será una prioridad de la Cámara durante las semanas que vienen.
En su doble calidad de coordinador parlamentario del grupo más numeroso en San Lázaro, y autor de una de las cuatro iniciativas que se debaten, el priista añadió: “Vamos a apretar el paso para dictaminar pronto. Es prioridad, y la prisa es la que obligan las circunstancias del paÃs. Cuanto antes, mejorâ€.
Es prioridad
El general Cienfuegos, por su parte, “exhortó†a los legisladores a dotar a las Fuerzas Armadas de un marco que regule sus acciones.
“Estamos haciendo lo que nos mandata el Presidente, lo vamos a seguir haciendo, pero requerimos de un marco jurÃdico adecuado... Ayúdennos a regular, en un marco jurÃdico, qué podemos hacer y qué no podemos hacerâ€, dijo Cienfuegos ante una cuarentena de diputados de todos los partidos.
Las dos horas en las instalaciones de la Sedena lograron un primer consenso: priorizar este tema en la agenda legislativa, para darle “certidumbre†al Ejército.
“El Ejército está en las calles y anda en esas condiciones sin una regulación, eso es lo grave. Acá va a haber necesidad de que se justifique la medida que se solicita y que el Presidente la fundamente en un dictamen. Lo que se va a hacer es darle certidumbre al Ejércitoâ€, explicó Martha Tamayo, diputada priista.
La prisa, un enemigo
En contraste con la premura que priva entre los legisladores, especialistas alertan que Ley de Seguridad Interior no debe ser aprobada con prisas y en el sentido en el que se perfilan las cuatro iniciativas presentadas por legisladores de PAN, PRI y PRD.
Javier Oliva, experto en temas de seguridad, advierte que las iniciativas apuntan a entregar la seguridad pública a las Fuerzas Armadas.
“La Ley de Seguridad Interior lo que deberÃa pretender es establecer los criterios para la actuación, en primera instancia, de las policÃas locales y, cuando se vean superadas, la participación de las Fuerzas Armadas.
“Es deplorable que las iniciativas estén centradas en cómo darle una presencia casi permanente a las Fuerzas Armadas en tareas que no son de su competenciaâ€, considera.
Afirma que se está evadiendo la responsabilidad de las autoridades civiles, municipales, estatales y federales, para poder atender el problema de la seguridad pública.
“¿Por qué estamos discutiendo la Ley de Seguridad Interior?â€, cuestiona, “porque ha fracasado la cadena de mando policial civil, a nivel local, principalmenteâ€.
Asistente a los foros que el Congreso ha preparado para debatir la Ley, Oliva asegura que los polÃticos optaron por respaldar el llamado de las Fuerzas Armadas pues no tienen otras opciones para mejorar la seguridad. En su opinión, la Ley puede desbordar el desempeño de las Fuerzas Armadas.
“Este Gobierno, como el anterior y el de Fox, carece de estrategia, no tiene objetivos. Después de 11 años del México Seguro con Fox, por la sobreexposición de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública, se está llegando a un lÃmite.
“La mayor parte de sus recursos se están destinando a funciones de policÃa. Se le está exigiendo demasiado a la institución para hacer tareas que no le competen. Como cuidar a niños afuera de las primarias en Acapulcoâ€, ejemplifica Oliva.
Coarta libertades
Por su parte, el especialista Ernesto López Portillo, exdirector ejecutivo del Instituto para la Seguridad y la Democracia, advierte que más militares en las calles implicarán menos libertades, pero no una solución de fondo.
“No a la propuesta. Sà a la reconstrucción del Sistema Nacional de Seguridad pública basado en una reforma integral del sistema y en un programa de trabajo sujeto a rendición de cuentas.
“Llegamos aquà porque el Sistema Nacional de Seguridad Pública no cumplió lo que ofreció hace 20 años. Cuatro presidentes le ofrecieron a México resultados que no llegaron mientras el crimen y la violencia sà evolucionaronâ€.