CIUDAD DE MÉXICO.— México enfrenta una transformación demográfica histórica sin precedentes recientes. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que la tasa de crecimiento poblacional en el país se redujo a 0.7 % anual, una cifra sensiblemente menor al promedio de décadas anteriores y que refleja cambios profundos en las dinámicas sociales, familiares y económicas de la nación.
Durante su intervención, la mandataria señaló que estos datos —provenientes de las mediciones más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y del Consejo Nacional de Población (CONAPO)— confirman una tendencia continua hacia el envejecimiento relativo de la población y una desaceleración en el ritmo de nacimientos.
Menos nacimientos y planificación familiar
El ritmo de crecimiento del 0.7 % representa una caída drástica respecto a la segunda mitad del siglo XX, cuando México registraba tasas superiores al 3 % anual. Entre las causas principales de esta desaceleración se encuentran:
Acceso y educación sobre planificación familiar: Mayor penetración de programas de salud pública y acceso a métodos anticonceptivos.
Transformación en el rol de las mujeres: Mayor incorporación laboral y profesional, postergando o reduciendo la maternidad.
Costos de vida y expectativas urbanas: Ajuste en el tamaño promedio de las familias debido a factores socioeconómicos en zonas urbanas.
Implicaciones para las políticas públicas
Sheinbaum enfatizó que este fenómeno demográfico demanda reestructurar las prioridades de inversión estatal a mediano y largo plazo. La transición poblacional implica que el Estado mexicano debe prepararse para dos grandes retos:
Atención al adulto mayor: Fortalecimiento del sistema de pensiones y de la infraestructura de salud pública especializada en geriatría y enfermedades crónicas.
Reorganización educativa: Ajustes en la matrícula de educación básica ante una menor población infantil, reorientando recursos hacia la calidad de la enseñanza y la educación superior.
"La transición demográfica no es un problema en sí mismo, sino una realidad que nos obliga a planificar el futuro del país con visión de largo plazo, garantizando el bienestar de los adultos mayores y oportunidades para los jóvenes", concluyó la titular del Ejecutivo.
jacl