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Ozomatli cumple 13 años de llevar las tradiciones al escenario
Piedras Negras

Ozomatli cumple 13 años de llevar las tradiciones al escenario

Desde Piedras Negras, Ozomatli mantiene viva la danza folclórica y trabaja para rescatar expresiones culturales propias de Coahuila.

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Autor: Orquídea López Allec
21 de septiembre de 2026 a las 08:28 · 697 Vistas · 2 min de lectura

Piedras Negras, Coahuila.- En cada paso hay una historia, en cada vestuario, una región y detrás de cada baile, una tradición que se niega a desaparecer y es que en Piedras Negras, un grupo de bailarines ha encontrado en el folclor una manera de mantener vivas esas expresiones culturales y al mismo tiempo, transmitirlas a las nuevas generaciones.

Se trata de Ozomatli, una agrupación que nació hace 13 años a partir de la inquietud de José de Jesús Calderón, Elizabeth Alejandra de Santiago y de Julio César Redondo Cura, quienes después de concluir sus estudios, no querían dejar atrás la danza. 

Por lo tanto, comenzó como un grupo de amigos que buscaba un espacio para seguir bailando y poco a poco se convirtió en un proyecto dedicado a conocer, preservar y difundir las tradiciones mexicanas.

Julio César Redondo Cura, precisa que fue así que nació Ozomatli, agrupación de danza folclórica que inició sus ensayos el 9 de febrero de 2013, cuando él y sus compañeros que habían formado parte de grupos escolares decidieron continuar con su pasión, aun después de concluir sus estudios.

Recuerda que la intención era crear una alternativa para quienes, al dejar las instituciones educativas, ya no tenían un espacio donde continuar practicando la danza.

Al llamado acudieron niños, jóvenes y adultos que compartían el gusto por bailar, sin embargo, los primeros años no fueron sencillos, ya que al ser un grupo independiente, tuvieron que buscar sus propios recursos para adquirir materiales, vestuario y cubrir los gastos que implicaban sus presentaciones y viajes.

Ante esto, el director del grupo de danza detalla que organizaron rifas, ventas y distintas actividades para mantener vivo el proyecto.

Los primeros cuadros que llevaron a los escenarios estuvieron dedicados a diferentes regiones del país, entre ellos Veracruz, Sinaloa, Baja California Norte y Guanajuato. 

Con el paso del tiempo, la agrupación comenzó a mirar hacia las expresiones culturales de su propio estado y fue entonces cuando descubrieron que Coahuila también tiene una riqueza folclórica que merece ser conocida.

Redondo destaca que existen expresiones como las danzas kikapú, las tradiciones de los negros mascogos, la danza de Ojo de Agua de Saltillo, las cuadrillas de Monclova y diversas manifestaciones de Piedras Negras que forman parte de la identidad de la frontera, pero que no siempre reciben la difusión necesaria.

 

La primera presentación oficial que tuvieron como grupo fue en Ciudad Acuña.

Bailar también es conocer

Para Ozomatli, llevar una danza al escenario no significa únicamente aprender una coreografía, ya que la agrupación ha buscado acercarse a las comunidades donde nacieron determinadas expresiones culturales, para comprender su significado y evitar que la danza se convierta solamente en una representación superficial.

“Tratamos de formar bailarines que entiendan lo que están bailando, no nada más que bailen por bailar”, explica Julio César Redondo.

Por esa razón han viajado a diferentes estados y participado en concursos y encuentros de huapango y polka, han estado en lugares de Querétaro, Hidalgo y San Luis Potosí, experiencias que les han permitido conocer de cerca otras formas de vivir y transmitir el folclor.

Incluso precisa que han logrado llegar a semifinales en algunos concursos de huapango, pese a provenir del norte del país y competir en estilos propios de regiones donde estas expresiones forman parte de la vida cotidiana.

La experiencia también les ha permitido reconocer las diferencias entre las maneras de bailar una misma expresión. 

“En el caso de la polka, por ejemplo, existe una forma particular de interpretarla en Piedras Negras, distinta a la de otras regiones de Coahuila”, indica.

El rescate de una tradición local

Actualmente, uno de los trabajos que más interesa a Julio César Redondo es investigar una danza matlachina de la colonia Mundo Nuevo, en Piedras Negras.

Detalla que el objetivo es conocer, documentar y rescatar una expresión propia de la localidad, para que pueda ser reconocida como parte del patrimonio cultural de la región.

El trabajo responde a una inquietud que ha acompañado su formación dentro del Instituto de Investigación y Difusión de la Danza Mexicana: investigar las expresiones que existen en cada comunidad y darles el valor que merecen.

En ese proceso también ha encontrado diferencias entre las danzas que actualmente se presentan en Piedras Negras y aquellas que históricamente corresponden a la región.

Para Julio, investigar estas manifestaciones permite reconocer la diversidad cultural que existe en Coahuila y particularmente, en la frontera.

Una semilla que sigue creciendo

La relación de Julio César Redondo con la danza comenzó desde preescolar, pero fue durante la secundaria cuando la profesora Santa Laura Martínez, identificó su interés por bailar y decidió apoyarlo.

Aquella experiencia dejó una huella que hoy busca reproducir con sus propios alumnos y su propósito es que las nuevas generaciones aprendan a bailar, pero también que conozcan y respeten las tradiciones, los pueblos originarios y la riqueza cultural de México.

“Quiero dejarles su semillita”, expresa al recordar además a la maestra María de la Luz Faccio Ruiz, quien lo impulsó a él y a su compañera Elizabeth, a seguirse preparando en este arte de la danza cuando eran estudiantes.

Por lo tanto, para Julio la danza ha representado años de esfuerzo, tiempo y recursos, pero también el respaldo de su familia y de las familias de los integrantes de la agrupación.

Y es que cada presentación implica mucho más que subir a un escenario, ya que detrás están los vestuarios, los accesorios, el calzado, el maquillaje y la música, elementos que deben cuidarse para representar de manera adecuada cada expresión cultural.

 

El futuro está en las nuevas generaciones

A 13 años de haber iniciado este camino, Julio César Redondo espera que Ozomatli continúe creciendo y llegue a convertirse en un referente cultural de Piedras Negras.

Su deseo es que existan más espacios para la participación de los grupos culturales y que las distintas expresiones artísticas de la ciudad, tengan la oportunidad de encontrarse con el público.

Pero, sobre todo, busca que la danza continúe pasando de una generación a otra.

Actualmente, Ozomatli mantiene sus ensayos abiertos para quienes quieran acercarse a esta disciplina. 

Detalla que el grupo trabaja los lunes y viernes en Casa de las Artes, mientras que el grupo de Decanos, integrado por adultos, ensaya martes y jueves.

Porque para quienes forman parte de esta historia, preservar la danza no consiste únicamente en conservar pasos, vestuarios o música, se trata de conservar una parte de lo que somos.

Y enfatiza que mientras haya alguien dispuesto a enseñar, alguien dispuesto a aprender y un escenario donde contar esas historias, las tradiciones seguirán bailando.

madpaf

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