Saltillo, Coah.- En el marco del encuentro Desconéctate para Desconectar, organizado por Familia Unida, en Saltillo, tanto la exsecretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota, como el presidente de la Junta de Gobierno de la Universidad Panamericana y el Ipade, José Antonio Lozano Díez, advirtieron sobre los riesgos que enfrenta la niñez ante las nuevas tecnologías, en especial en redes sociales.
Vázquez Mota señaló que uno de los principales retos para las familias es evitar lo que llamó una “orfandad digital”, es decir, que los menores naveguen sin acompañamiento ni supervisión de los adultos.
Advirtió sobre lo que calificó como dos “pandemias” y una “epidemia”: la adicción a los videojuegos, el consumo de pornografía y el crecimiento de las apuestas digitales. Durante la entrevista sostuvo que estas prácticas están alcanzando a menores cada vez a edades más tempranas y llamó a padres de familia a mantener mayor acompañamiento.
En materia educativa, también vinculó el uso de dispositivos con problemas de atención y aprendizaje, y consideró necesario recuperar el impulso a áreas como lectura, ciencia, matemáticas e investigación, al referirse a los resultados de México en evaluaciones internacionales como PISA.
Comentó que 84% de los niños y adolescentes con los que ha conversado reconoce interactuar con desconocidos a través de plataformas digitales.
Daño neurológico
El uso de pantallas desde edades tempranas está modificando capacidades neurológicas, afectando la voluntad y favoreciendo estados depresivos entre niñas, niños y adolescentes, advirtió José Antonio Lozano Díez durante su visita a Saltillo.
“Es tal el impacto que han tenido las pantallas en los niños que ya hoy tenemos datos de cómo les ha cambiado la capacidad neurológica, cómo han perdido capacidades de la voluntad, pero sobre todo cómo han caído en estados depresivos”, señaló.
Lozano Díez consideró que limitar el uso de teléfonos celulares únicamente dentro de las escuelas es una medida necesaria, pero insuficiente si no existe también acompañamiento y supervisión desde los hogares.
“Si el niño llega a su casa y tiene el celular, si en la casa no hay unos papás que estén pendientes de entender los efectos que tiene en sus hijos, entonces no sirve. Es necesario que tengamos un control de celular en los dos ámbitos”, explicó.
Finalmente, afirmó que las políticas públicas deben establecer marcos y límites para evitar que el uso de dispositivos y plataformas digitales termine sustituyendo aspectos fundamentales del desarrollo y la convivencia de niñas, niños y adolescentes.
iZN