Saltillo.- Un milagro de vida es el caso de un exteniente de Bomberos de Saltillo que fue apuñalado en siete ocasiones, sobrevivió al brutal ataque, pero sus agresores siguen impunes.
La noche del 30 de diciembre del año 2022, Luis Osvaldo Villanueva estaba en su casa descansando cuando recibió una llamada informándole que un amigo estaba siendo agredido.
Ante la insistencia de las llamadas, con engaños, fue hasta un evento que se llevaba a cabo en el municipio de Arteaga; cargando un maletín de primeros auxilios, se acercó a su supuesto amigo que estaba tirado.
Repentinamente, un grupo de al menos cuatro sujetos se fueron contra él; uno de ellos lo lesionó en varias ocasiones, pero con la adrenalina del momento nunca se percató de que lo habían apuñalado hasta que iba caminando hacia su camioneta bañado en sangre.
Las siete puñaladas que le dieron fueron una en el corazón, dos en las costillas y el resto en las piernas, quedando inconsciente dentro de la cabina de su camioneta.

La primera vez que despertó, se dio cuenta de que estaba en la Cruz Roja y de ahí lo trasladaron en una ambulancia hasta el Hospital Universitario.
En el área de urgencias lo intervinieron de forma inmediata, pues perdió mucha sangre y estaban comprometidos órganos vitales.
El personal médico que lo operó, tiempo después, quedó sorprendido por su recuperación: “Los doctores me solicitaron después entrevistas porque no se explicaban cómo sobreviví, por el lado científico o de creencias, porque me operó un doctor cristiano; cuando me pusieron transfusiones de sangre no eran compatibles. Aquí seguimos con secuelas, pero vivos”, dijo Osvaldo.
Respecto a los responsables, son cinco implicados en la agresión, pues fueron amigos en un grupo de motociclistas; los tiene plenamente identificados, pero no se explica por qué planearon el ataque.
Desde entonces, acudió a instancias gubernamentales, pero no recibió apoyo; tuvo una pensión muy baja y nunca le hicieron la cobertura de una indemnización, por lo que hace el llamado al Ministerio Público de la Fiscalía para que “desempolven” su expediente.
JRLM