Acuña, Coahuila.- Habitantes del ejido El Orégano solicitarán la intervención de las autoridades competentes luego de denunciar una serie de presuntos robos y la muerte de varias mascotas, hechos que han provocado indignación y preocupación entre las familias de la comunidad.
De acuerdo con versiones de los habitantes, un hombre conocido con el apodo de “El Chino” ha sido señalado por vecinos como la persona que presuntamente merodea por diferentes sectores del ejido, principalmente durante la noche, y a quien relacionan con el robo de polines, pedazos de cercas, herramientas y otros objetos.
Los habitantes señalaron que, aunque anteriormente no consideraban al hombre como una persona peligrosa, la situación cambió luego de que comenzaron a registrarse agresiones y muertes de mascotas.
Entre los casos denunciados se encuentra el de una perrita que, según sus propietarios, habría sido golpeada hasta morir mientras intentaba defender el patrimonio de sus amos.
Otro caso que generó especial indignación fue el de Tobías, un perro de aproximadamente dos años que permanecía en un rancho para cuidar el lugar mientras sus propietarios se encontraban ausentes. El animal fue localizado sin vida y, de acuerdo con sus dueños, presentaba una lesión en el cuello.
Los vecinos señalaron a “El Chino” debido a que, según sus versiones, después de la medianoche suele ser la única persona que observan merodeando por la zona. También afirmaron que presuntamente ya habría sido sorprendido agrediendo a algunas mascotas.
Asimismo, los habitantes indicaron que el hombre no es originario del ejido y que llegó recientemente a la comunidad, donde comenzó a permanecer en el domicilio de un hombre conocido con el apodo de “La Burra”.
La señora Eréndira, propietaria de Tobías, manifestó su indignación por la muerte de su mascota y aseguró que buscará justicia ante las autoridades.
Relató que Tobías era un perro de carácter amigable, que convivía con las personas que transitaban por el lugar y que, según afirmó, nunca había generado quejas entre los vecinos por causar daños a gallinas, bolsas de basura u otras propiedades.
Explicó que la principal actividad del animal era permanecer dentro y alrededor del rancho para cuidar el perímetro cuando sus propietarios no se encontraban en el lugar. Cuando salía a la calle, agregó, lo hacía principalmente para jugar y convivir con las personas que pasaban por la zona.
Ante estos hechos, las familias afectadas anunciaron que acudirán ante las autoridades correspondientes para presentar sus denuncias y solicitar que se investiguen las agresiones y muertes de sus mascotas, así como los presuntos robos registrados en el ejido.
Los habitantes esperan que las autoridades determinen lo ocurrido y, en caso de existir elementos suficientes, establezcan las responsabilidades correspondientes conforme a la ley.
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