Saltillo, Coah.- Con las altas temperaturas aumenta la actividad de las garrapatas y, con ello, el riesgo de enfermedades como la rickettsiosis, una infección que puede ser mortal si no se detecta y trata oportunamente.
Médicos especialistas han advertido sobre casos graves e incluso muertes asociadas a esta enfermedad, que es transmitida principalmente por garrapatas infectadas. Una de las especies de mayor importancia en México es Rickettsia rickettsii, cuya presencia se concentra especialmente en entidades del norte del país.
La prevención comienza en las mascotas, particularmente en los perros, ya que pueden recoger garrapatas durante sus paseos y llevarlas posteriormente al interior de las viviendas.
“El problema es en lugares, que son de donde nos llegan los pacientes, donde normalmente tienen perros que los dejan andar en la calle. La rickettsia se transmite de un perro a otro, y luego entran a la casa. La clave está en las mascotas”, explicó Daniel López Tapia, especialista en urgencias médico-quirúrgicas.
Sin embargo, el riesgo no se limita a las viviendas con condiciones deficientes de higiene. Las garrapatas también pueden encontrarse en parques, jardines, zonas con hierba y otros espacios al aire libre, por lo que cualquier persona puede estar expuesta.
No esperar a que los síntomas empeoren
Uno de los principales problemas es que la rickettsiosis puede confundirse inicialmente con un resfriado u otra enfermedad común.
Los síntomas suelen aparecer entre tres y 14 días después de la picadura y pueden incluir:
Fiebre
Dolor de cabeza intenso
Dolor muscular y articular
Cansancio severo
Malestar general
Erupciones o manchas en la piel
Náuseas y vómito
Dolor abdominal
Problemas digestivos
Pérdida del apetito
La enfermedad puede avanzar rápidamente y afectar diversos órganos. Por ello, ante la aparición de síntomas compatibles después de una posible picadura, es importante acudir a valoración médica y señalar el antecedente de contacto con una garrapata.
Los especialistas destacan que el tratamiento adecuado puede lograr una buena respuesta cuando se administra oportunamente, mientras que las complicaciones avanzadas incrementan el riesgo de muerte.
La prevención comienza con el perro
Evitar que las garrapatas lleguen al hogar es una de las principales medidas de protección.
Para reducir el riesgo se recomienda:
Revisar con frecuencia a perros y gatos, especialmente después de salir al exterior
Utilizar tratamientos preventivos contra garrapatas indicados por un veterinario
Mantener limpias las áreas donde duermen las mascotas
Evitar que los animales deambulen libremente por la calle
Revisar a las mascotas después de visitar parques o convivir con otros animales
Recoger sus heces y mantener limpios sus espacios
Consultar al veterinario sobre la frecuencia adecuada de baño y los productos para el control de parásitos
Las reuniones y paseos en los que conviven varias mascotas también requieren precaución, pues una garrapata puede pasar de un animal a otro.
Una casa limpia también ayuda
Las garrapatas pueden esconderse en lugares poco visibles, por lo que no basta con revisar únicamente a las mascotas.
En el hogar se recomienda:
Limpiar frecuentemente pisos, muebles y espacios donde permanecen los animales
Revisar colchones, camas y el lugar donde duerme la mascota
Buscar garrapatas detrás de cuadros, adornos, repisas y otros sitios donde puedan refugiarse
Eliminar basura, cacharros y objetos acumulados
Evitar acumular madera
Retirar muebles viejos que puedan servir de refugio
Controlar la presencia de roedores
Mantener corto el césped
Retirar hojas caídas y mantener limpios los jardines
Solicitar fumigación o control profesional de plagas cuando se detecte una infestación
Precauciones al salir al aire libre
Las personas que realizan actividades en parques, jardines o zonas con vegetación también deben tomar medidas.
Se recomienda:
Usar repelente de insectos
Evitar áreas con hierba alta o vegetación densa cuando sea posible
Revisar el cuerpo después de estar al aire libre, especialmente piernas, brazos y zonas donde la ropa permanece ajustada a la piel
Revisar a los niños y a las mascotas
Quitarse y revisar la ropa utilizada durante la actividad
Lavar la ropa con agua caliente cuando sea posible
Si encuentras una garrapata, actúa con cuidado
Una picadura de garrapata no significa necesariamente que habrá contagio, pero debe tomarse con seriedad.
Si una garrapata está adherida a la piel, debe retirarse cuidadosamente. Cuando exista duda sobre la forma correcta de hacerlo, lo más recomendable es buscar orientación médica para evitar una extracción inadecuada.
Los especialistas también aconsejan, si es posible, tomar una fotografía de la garrapata para facilitar su identificación y proporcionar información útil al médico.
Si posteriormente aparecen fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, erupciones o malestar general, no hay que esperar a que el cuadro empeore.
La detección temprana y el tratamiento oportuno son fundamentales. Pero la mejor defensa comienza antes: revisar a las mascotas, mantener limpio el hogar y protegerse al estar al aire libre.
Con información de El Financiero y Agencia Reforma
JRLM