Saltillo, Coah.— “Nuestra última voluntad plasmada en el testamento puede ser literalmente la que nosotros queramos. Es posible, si es nuestra voluntad, que le dejemos todo a uno de nuestros hijos, sin problema, puede hacerse, siempre y cuando se designe en testamento, de lo contrario, se podría repartir por partes iguales”.
Lo anterior de acuerdo con Aranza Martínez colaboradora de la Notaría 138, en su colaboración de cada viernes en el programa +Patrimonio de Tele Saltillo, en donde habló sobre los supuestos que se pueden presentar cuando un familiar fallece.
El testamento realizado ante notario, es fundamental para el cumplimiento de los últimos deseos del propietario de los bienes, ya que, aunque no todas las personas o familiares estén de acuerdo con la decisión, se debe cumplir a cabalidad.
“No tiene que mediar la voluntad de los demás familiares ni de los demás hermanos, si se dejó en testamento, no debería haber ningún problema, se tiene que respetar”, indicó.
Cuando no existe testamento, entonces se debe aperturar juicio sucesorio intestamentario, mediante el cual se define quiénes son las personas que tienen el mejor derecho de heredar, lo que se determina en línea ascendiente o descendiente. Cuando no hay hijos o esposo, los siguientes con el derecho pueden ser padres o hermanos. En estos casos, la repartición es en partes iguales.
Cuando una persona “reparte” sus bienes, solamente de palabra, “es común que surjan problemas”.
“Nos pasa diario, el error más común, es no dejarlo por escrito… ningún juez los va poder amparar en esas situaciones”, recalcó.
Adelantó que, de cara al Mes del Testamento en septiembre, en la Notaría 138, se contará con un descuento importante para este trámite, a tan sólo 2,500 pesos por uno, pero si se realizan dos, el costo será de 3,250 pesos.
iZN