Por: Grupo Zócalo
Katmandú.- La devastadora masa de agua, hielo y rocas que arrasó el miércoles todo un valle entre el norte de Nepal y el suroeste de la región autónoma del Tíbet ( China) deja este jueves un balance provisional conjunto de 392 muertos y unos mil 400 desaparecidos a ambos lados de la frontera.
A contrarreloj y bajo la atenta mirada internacional, miles de efectivos militares nepalíes con apoyo aéreo y las autoridades del lado chino peinan las laderas sepultadas por el lodo para intentar hallar con vida a cientos de personas.
Estas son las claves para entender el origen de la riada, el impacto humano de la tragedia y el posible riesgo de un segundo episodio violento.
El colapso explosivo de un glaciar
El Servicio Geológico de EU (USGS) y el Ministerio chino de Recursos Naturales apuntaron como causa el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar nepalí, a entre 5 mil 200 y 5 mil 500 metros de altitud, que desencadenó una señal sísmica de magnitud 5.2 por el fuerte impacto del desprendimiento.
La mole de hielo se precipitó más de mil metros sobre la cuenca del Lhende Khola, afluente del río Bhote Koshi, arrastrando rocas y desprendimientos a gran velocidad hasta convertirse en una avalancha de lodo.
En apenas siete minutos recorrió unos 20 kilómetros hasta arrasar el paso fronterizo de Gyirong y adentrarse en Nepal. Científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) registraron un aumento del caudal de hasta nueve metros en solo 30 minutos en estaciones del río Trishuli.
Un centro turístico y de peregrinación
La zona es el punto de inicio de algunas de las excursiones y peregrinaciones más importantes del Himalaya, como los viajes organizados hacia Lhasa o el Everest, además de las peregrinaciones al monte Kailash y al lago Manasarovar, lugares sagrados para el hinduismo.
Justo en estas días, centenares de peregrinos indios coincidían en la zona por el festival Janai Purnima, una de las festividades religiosas más importantes del calendario hindú y budista.
Del lado nepalí, Rasuwa es también la puerta de entrada al valle de Langtang y a los lagos de Gosaikunda, dos puntos clave de senderismo en el conocido como “techo del mundo”.
Balance trágico y larga lista de desaparecidos
Las autoridades de Nepal recuperaron los cuerpos de 389 personas y hay 910 desaparecidos, incluyendo 517 turistas extranjeros.
Según el recuento preliminar de la Oficina de Turismo de Nepal, las autoridades siguen sin noticias de 178 ciudadanos de India, 90 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 51 de Malasia, 35 de Australia, 33 de Reino Unido y 25 de Canadá. España dijo que hay cuatro ciudadanos suyos no localizados.
Un nuevo lago de escombros
La Autoridad Nacional nepalí para la Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) advirtió de la formación de un lago por la obstrucción del río Lhende a unos 18 kilómetros del paso fronterizo de Rasuwagadhi.
Por su parte, el Ministerio de Recursos Hídricos de China cuantifica en unos dos millones de metros cúbicos el agua retenida en esa barrera natural de 50 metros de altura, con previsión de sumar tres millones más.
Ante el peligro de una fractura repentina que alcance su máximo el 1 de septiembre, las autoridades chinas han iniciado evacuaciones de emergencia en varias localidades tibetanas situadas en el trayecto del cauce.
Esta zona del Himalaya ha sufrido dos riadas de origen glaciar en tan solo 14 meses, la última en julio de 2025. Los científicos del ICIMOD advierten que la frecuencia acelerada de estos desastres criosféricos transfronterizos demuestra la urgencia de instalar sistemas de alerta temprana entre Nepal y China.
madpf