Saltillo, Coahuila.- En una ocasión, a la guionista española Olga Osorio (Lugo, 1974) le sucedió algo que descolocó su identidad: al recoger a su hijo de la escuela, este la miró una y otra vez, pero no la reconoció. En ese momento, para la también periodista, nació una pregunta: ¿quién soy y qué soy?
Con ese pensamiento rondándole por la cabeza una y otra vez, con las múltiples noticias de identidades suplantadas que la bombardearon día con día, y también con el avance de la Inteligencia Artificial y la posibilidad de recrear rostros y voces (el suceso le aconteció en 2015, cuando esto apenas iniciaba), fue que decidió volcarse a la ficción para responderse las preguntas que se habían implantado como un virus en su cabeza y habían brotado contagiándolo todo.
Así nació Extraña (AdN, 2026). Una novela que “hace preguntas para las que no tenemos una buena respuesta”, en este caso “la identidad, uno de los grandes temas de nuestro tiempo. Pero también el de la memoria, porque los recuerdos son de las cosas más manipulables que hay. La memoria en sí misma ya es manipulación. Los humanos manipulamos los recuerdos inconscientemente porque nuestro cerebro es un gran mentiroso”.
Con esa idea en mente, Osorio emprendió la escritura de su novela debut en la que cuenta la historia de Bárbara Rabelin quien “una mañana cualquiera despierta en un callejón, con un rostro que no es el suyo y un nombre que no reconoce”, según apunta la sinopsis del libro que ya se encuentra en venta en librerías mexicanas.
Así, Rabelin comienza una odisea en la que episodio tras episodio ofrece al lector un thriller sicológico en el que la tecnología y la personalidad tienen mucho que ver.
Estos giros inesperados en la trama llevan a la reflexión sobre quién se es verdaderamente en cada uno de los contextos que se habitan.
“Una persona usualmente construye su vida en torno a un recuerdo manipulado por su propio cerebro, pero ¿qué pasa si, además, nuestros recuerdos se pueden manipular externamente? Cada vez más la realidad está mediada por instrumentos digitales que hace más difícil saber qué es real y qué no de nuestras memorias o nuestra identidad. Esta es cada vez más difícil de apresar, ¿no?
“Estamos en el mundo en el que nuestra memoria es virtual pero también comunitaria a través del etiquetado (de redes sociales), pero que pasa si mi identidad es mi memoria y tengo Alzheimer, ¿dejó de existir? Un poco sí. Pero si me manipulan la memoria ¿Quién soy? ¿Qué ven los demás? ¿Quién creo yo que soy? Por esas preguntas escribí la novela. Una pregunta sin respuesta, pero que también me ha hecho pensar que la identidad es como el río de Heráclito: una cosa que sólo existe de manera instantánea. Es una cosa que fluye y que no se puede definir”, dijo.
Así, Extraña se convierte en una búsqueda tanto literaria como de pensamiento, en el que la autora, la narradora y el personaje deambulan por un mundo preguntándose quién es.
Una pregunta que también puede obedecer a su oficio, pues aunque periodista y guionista, siempre quiso ser escritora, algo que con Extraña se vuelve más real, un camino y una búsqueda que continuará en otros libros.

A LEER:
Extraña
Olga Osorio
AdN, 2026
280 páginas
289 pesos
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