Por: The Washington Post
Washington, Estados Unidos; 15 de agosto.- La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) desplegó personal a México para inspeccionar las instalaciones de Taylor Farms en el país, en el marco de la investigación por un brote de ciclosporiasisque afecta a Estados Unidos, reveló el diario The Washington Post.
Según la publicación, que citó a cuatro fuentes con conocimiento directo del caso, la revisión tiene como objetivo confirmar las condiciones de los centros de producción vinculados al brote de este parásito, causante de un cuadro conocido como diarrea explosiva.
Donald Prater, subcomisionado interino de la FDA para temas de alimentación, confirmó al medio estadounidense que un equipo de inspectores viajó a las instalaciones de la compañía ubicadas en Guanajuato.
Prater explicó que las lechugas señaladas como posible origen de la infección probablemente fueron cultivadas y contaminadas semanas antes de que se registraran los primeros casos, un rezago que se explica en parte por el propio periodo de incubación del parásito.
De acuerdo con The Washington Post, antes de enviar al equipo a territorio mexicano, la FDA ya había reunido información previa sobre las condiciones de los cultivos: rastreo del producto, análisis de las condiciones climáticas y recolección de muestras para su estudio en laboratorio.
De forma paralela, la FDA publicó este martes la versión final de una guía dirigida a la industria alimentaria, enfocada en reducir los riesgos de contaminación en frutas y verduras frescas, cortadas y listas para consumo.
La publicación llega en medio de un brote de ciclosporiasis asociado a lechuga iceberg que, según las autoridades sanitarias, acumula más de 6 mil 700 casos, al menos 278 hospitalizaciones y dos muertes en 15 estados de Estados Unidos.
Tanto la FDA como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) mantienen abierta la investigación, relacionada con productos de Taylor Farms en México que ya fueron retirados del mercado.
El nuevo documento incluye recomendaciones y ejemplos dirigidos a fabricantes y procesadores para cumplir con la normativa federal sobre buenas prácticas de manufactura, análisis de riesgos y controles sanitarios en alimentos de consumo humano. La agencia advirtió que este tipo de productos son particularmente vulnerables a la contaminación durante el cultivo, transporte, procesamiento, mezcla con otros alimentos o su venta al público.