Piedras Negras, Coahuila.- Cientos de boyas que conformarán el muro flotante fronterizo entre Coahuila y Texas comenzaron a ser reinstaladas en la zona urbana de esta frontera en el cauce del río Bravo a casi dos meses de que la fuerza de la corriente del Bravo se las llevó el pasado mes de julio.
Ayer por la tarde, con apoyo de una draga y maquinaria sobre una balsa los trabajadores norteamericanos de la constructora a cargo comenzaron a jalar hacia el río Bravo tramos de boyas que suman más de 50 piezas y tienen listas otras 400 para completar una tira que abarcará desde el cárcamo de SIMAS hasta el puente internacional uno.

En este tramo trabajaron dos semanas en la colocación de señales y limpia del fondo del río para colocar las boyas en la parte media justo en la frontera legal entre ambos países.

Con esto se refuerza el blindaje de Estados Unidos contra el tráfico de personas con torres de vigilancia, muro fronterizo y malla ciclónica con alambre de púas, pues las bandas de traficantes de personas han intensificado sus actividades a raíz de que se retiró el muro de contenedores y la malla que estaba sobre el parque Shelby.

Se tiene contemplado instalar 63 millas, unos 1200 kilómetros de muro flotante con estas boyas desde más arriba de El Quemado frente al municipio de Jiménez, Coahuila y hasta la parte sur más allá de la reserva Kikapú frente a territorio del municipio de Guerrero, Coahuila.
AFL