Por: La Jornada
Washington, Estados Unidos; 4 de agosto.- Los efectos económicos del conflicto bélico en Medio Oriente —iniciado a finales de febrero por la administración de Donald Trump e Israel— continúan golpeando la economía estadounidense. El precio promedio del galón de gasolina regular en el país se ha incrementado en más de un 37 por ciento, una situación que generó la crítica directa del presidente estadounidense, quien este lunes señaló que las grandes corporaciones del sector están obteniendo “demasiado dinero” a costa de la escasez de crudo.
”No me gusta. Están ganando demasiado dinero. Basándose en una escasez, están ganando demasiado dinero”, declaró el mandatario ante los medios de comunicación acreditados en la Casa Blanca.
Beneficios millonarios y presión política de cara a las elecciones
El encarecimiento de los combustibles se ha convertido en un asunto político de máxima sensibilidad para la Casa Blanca de cara a las elecciones legislativas de medio mandato previstas para el próximo mes de noviembre. La crisis energética ha sido detonada principalmente por el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, arteria vital para el tránsito mundial de hidrocarburos.

Aprovechando este escenario de cotizaciones al alza, las gigantes petroleras estadounidenses ExxonMobil y Chevron anunciaron el pasado viernes ganancias extraordinarias correspondientes al segundo trimestre:
Duplicó con creces sus beneficios netos, alcanzando los 14 mil 500 millones de dólares.
Reportó ganancias por 12 mil 100 millones de dólares, una cifra que representa más de cinco veces los registros obtenidos en el mismo periodo del año anterior, tendencia replicada por otras firmas del sector.
Desplome en las exportaciones de crudo estadounidense
Paralelamente, los datos de seguimiento de buques revelaron que las exportaciones de petróleo de Estados Unidos cayeron durante julio a 3.66 millones de barriles diarios (bpd), marcando su nivel más bajo en los últimos ocho meses.

Empresas petroleras internacionales y nacionales
Previo a este descenso, Estados Unidos se había consolidado como el principal exportador global de crudo debido a que el conflicto con Irán mermó drásticamente el suministro en Medio Oriente, obligando a naciones asiáticas y europeas a abastecerse en territorio estadounidense y elevando los envíos hasta un récord histórico de 5.7 millones de bpd en mayo.
Sin embargo, los volúmenes de exportación experimentaron una contracción sostenida luego de que un efímero acuerdo de paz y un memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán en junio permitieran temporalmente el paso de petroleros bloqueados en el estrecho de Ormuz —llegando a registrarse hasta 42 salidas diarias en su punto máximo—, lo que inyectó de forma transitoria mayor oferta a los mercados internacionales.