Saltillo, Coah.— Las mujeres provenientes del interior del país y de Centroamérica que llegan a Saltillo se enfrentan a un panorama de extrema vulnerabilidad, aislamiento y violencia de género, advirtió la doctora Rosa María Salazar, directora de la Fundación Luz y Esperanza A. C.
La activista puntualizó que, su situación se agrava por la falta de redes de apoyo y el desconocimiento de las rutas de ayuda locales.
De acuerdo con la directora de la asociación civil, en los últimos dos años han documentado cerca de 10 casos de mujeres que son dejadas bajo llave en habitaciones o casas colectivas.
“Su indefensión se fortalece, porque generalmente llegan a esta ciudad, no conocen la ciudad, no conocen personas, la mayoría de las veces ellas vienen con los señores que son los que vienen a trabajar”
“Y entonces las dejan encerradas, porque si de ellos es un cuartito, pues en el cuartito las dejan encerradas y hemos tenido varios casos”, agregó.
Esta situación ocurre frecuentemente cuando acompañan a sus parejas, quienes viajan a la capital de Coahuila en busca de oportunidades laborales y recordó que el último feminicidio en Saltillo fue de una mujer originaria de Chiapas.
Las víctimas atendidas por la asociación civil provienen principalmente de estados como Tabasco, Veracruz y Puebla, así como de países centroamericanos como Guatemala y Honduras.
Señaló que, aunque en Saltillo existen canales de emergencia como la Unidad de Integración Familiar (UNIF), la Policía Violeta y la propia Fiscalía del Estado, las mujeres en situación de movilidad desconocen por completo su existencia.
“Esta situación se está dando, pues entiendo porque vienen a buscar trabajo, pero entonces ¿qué hacer para que estas mujeres conozcan que hay rutas de atención? (…) lo comentaba que valdría la pena que los difundieran, redes sociales como Facebook, que difundieran”, destacó.
Finalmente, exhortó a las autoridades a reforzar la difusión de los protocolos de atención y revisar los protocolos, recordando que una víctima de violencia sufre diversos síndromes psicológicos que deben atenderse de manera integral para prevenir el feminicidio.
SA