Ciudad de México.- A la par de consolidarse en la cima del fútbol global tras conquistar la Copa del Mundo con España y concretar su traspaso al Real Madrid, el defensa Marc Cucurella visibiliza la vertiente más humana de su vida: el proceso de aprendizaje y sensibilización que afronta junto a su esposa tras el diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) de su hijo mayor, Mateo.
El zaguero de 28 años, reconocido por su entrega en la cancha y sus particulares festejos dedicados a su núcleo familiar, compartió públicamente los retos emocionales vividos desde que detectaron las primeras señales del trastorno del desarrollo neurológico en la etapa preescolar de su primogénito.
De acuerdo con el seleccionado español y su esposa, Claudia Rodríguez, el camino inicial estuvo marcado por la incertidumbre y la falta de orientación escolar. No obstante, la experiencia los llevó a reestructurar sus prioridades diarias y adecuar la dinámica familiar para garantizar el bienestar de Mateo, limitando incluso sus asistencias a estadios concurridos para evitar episodios de sobreestimulación.
Cucurella enfatizó que busca aprovechar la plataforma y proyección que le otorga el deporte de alto rendimiento para concientizar sobre el TEA, abogar por una mayor creación de centros de apoyo especializado y brindar acompañamiento moral a otras familias que atraviesan circunstancias similares.
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