Por: Grupe Zócalo
Ciudad de México.- Tras el doble sismo de magnitudes 7.2 y 7.5 que el pasado 24 de junio sacudió los cimientos de Venezuela, dejando a la región de La Guaira y a la capital, Caracas, sumidas en una crisis humanitaria y estructural sin precedentes, el país no sólo enfrenta la pérdida de más de 3 mil 800 vidas, sino el reto de una reconstrucción que hoy parece inviable bajo las actuales condiciones financieras e institucionales.
Así lo señala, en entrevista para El Café de la Mañana, el podcast de REFORMA, Guillermo Arcay, investigador del laboratorio de crecimiento de Harvard y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
Una economía en escombros
El panorama es desolador: más de 58 mil estructuras dañadas y una ciudad entera, La Guaira, prácticamente “aplanada”. Sin embargo, el obstáculo más grande no es sólo el escombro físico. Según Arcay, el sistema financiero venezolano es hoy una “sombra de lo que fue”, con una cartera de crédito de apenas 300 millones de dólares para una economía de 60 mil millones.
“Para construir un edificio hoy día tienes que pedir un crédito sindicado entre varios bancos porque no existe un banco que te pueda financiar, por su propio músculo, un edificio”, explica el economista, subrayando que la reconstrucción de un estado entero es imposible con recursos locales.
El cerco militar sobre los materiales
Uno de los puntos más críticos señalados por Arcay es el monopolio que mantienen las Fuerzas Armadas sobre los materiales básicos para la construcción. Tras años de expropiaciones bajo el chavismo, el cemento, el aluminio y las cabillas están bajo control de empresas públicas dirigidas por militares, donde la producción ha caído por debajo del 10 por ciento de su capacidad histórica.
“La gente que consigue cemento a gran escala es porque termina teniendo que pagarle a los militares unas comisiones”, denuncia Arcay, quien enfatiza que cualquier esfuerzo de reconstrucción requerirá abrir estos mercados y eliminar los monopolios estatales.
La fragilidad de la ‘tutela’ y el factor México
A pesar de la captura del Presidente Nicolás Maduro y el establecimiento de un Gobierno interino bajo Delcy Rodríguez, la Administración estadounidense -que mantiene una suerte de tutela sobre el país- aún no ha logrado auditar las cuentas fiscales ni las empresas públicas. Hasta el momento, la reconstrucción es nula: sólo se ha recuperado una pista del Aeropuerto Internacional de Maiquetía para vuelos humanitarios, gracias a la intervención de ingenieros estadounidenses.
En medio de la tragedia, Arcay destacó la solidaridad internacional, mencionando específicamente a México.
“Hay que agradecer mucho a países como México, que enviaron brigadas de rescatistas, materiales y donaciones”, comentó, señalando que la ayuda civil mexicana fue un respiro en un momento de opacidad informativa.
El reloj político: 2029
Para el experto de Harvard, la reconstrucción económica no ocurrirá sin una democratización real antes de 2029. Los inversionistas temen que, si no se instauran nuevas instituciones (como un nuevo Consejo Nacional Electoral y un Tribunal Supremo de Justicia) antes de que termine el periodo presidencial de Donald Trump en EU, cualquier inversión se pierda ante un posible retorno del chavismo sin controles.
“Si los cambios institucionales no se dan ya, se perderá toda la ventana de oportunidad”, concluye Arcay, mientras miles de venezolanos siguen durmiendo en carpas en parques públicos ante el temor de que sus edificios, dañados estructuralmente, colapsen en cualquier momento.
madpf