Por: Milenio
Washington, Estados Unidos; 30 de junio.- En un fallo de profundo impacto social y deportivo, la mayoría conservadora de la Corte Suprema de Estados Unidos avaló este martes las leyes estatales que prohíben a atletas transgénero participar en equipos femeninos de competiciones escolares y universitarias, dictaminando que dichas restricciones no vulneran la Constitución.
Con una votación de 6-3, el máximo tribunal resolvió mantener vigentes las legislaciones de Virginia Occidental e Idaho. Los magistrados determinaron que los estados están facultados para establecer categorías deportivas diferenciadas por sexo biológico en el ámbito académico, concluyendo que estas normas son compatibles con el Título IX, la histórica legislación federal que prohíbe la discriminación por razón de sexo en programas educativos con financiamiento público.
El sexo biológico prevalece sobre la identidad de género
La resolución del alto tribunal establece que los estados pueden limitar de forma legal la integración de los equipos femeninos a “mujeres biológicas” (deportistas cuyo sexo asignado al nacer fue el femenino). Esta disposición aplica incluso para personas trans que se identifican como mujeres y que se encuentran bajo terapias de reafirmación hormonal.
El litigio constitucional tuvo su origen en las demandas interpuestas por dos atletas trans: Becky Pepper-Jackson, estudiante de secundaria en Virginia Occidental, y Lindsay Hecox, alumna de la Universidad de Idaho. Ambas argumentaban que su exclusión de las justas femeninas constituía un acto inconstitucional y discriminatorio.
Sin embargo, el juez conservador Brett Kavanaugh, encargado de redactar la opinión de la mayoría, desestimó los argumentos de las demandantes al señalar razones del orden fisiológico:
”Las diferencias físicas entre hombres y mujeres como fuerza, velocidad y resistencia justifican la existencia de equipos separados por sexo biológico. Todo varón biológico que logra entrar en el equipo ocupa una plaza que correspondería a una atleta”, sostuvo el magistrado en el documento judicial.
Blindaje a regulaciones en 25 estados y sintonía con la agenda de la Casa Blanca
El fallo de la Corte Suprema tendrá una repercusión inmediata a nivel nacional, ya que no solo valida los estatutos de Virginia Occidental e Idaho, sino que otorga un sólido respaldo jurídico a normativas de corte similar que ya han sido aprobadas en otros 25 estados de la Unión Americana.
Asimismo, la resolución se alinea con la política federal impulsada por la administración del presidente Donald Trump. Tras su regreso al poder en enero de 2025, el mandatario firmó una orden ejecutiva que establece el reconocimiento legal de únicamente dos sexos (masculino y femenino) y mandata que los documentos oficiales reflejen exclusivamente el sexo asignado al nacer; una política que, al igual que el ámbito deportivo, permanece bajo el asedio legal de organizaciones defensoras de los derechos de la comunidad LGBTIQ+.
OZA