Saltillo, Coahuila.- El suelo se sigue desgarrando. A unos kilómetros de la grieta que se abrió en el ejido Tierras Prietas, en Arteaga, apareció otra fractura, ahora más profunda y ancha que la anterior.
La nueva grieta mide más de 165 metros de longitud y en algunos puntos alcanza los cuatro metros de profundidad y el metro de ancho. Se localizó en un predio del ejido El potosí, en Galeana.
Ambas comunidades rurales se encuentran en zonas montañosas de la Sierra Madre Oriental a 63 kilómetros de distancia.
Para los pobladores, el origen del problema es claro. Atribuyen el fenómeno a la sequía que golpea la región desde hace algunos años y a la sobreexplotación de los mantos acuíferos, lo que dejó socavones subterráneos que finalmente colapsaron.
Don Margarito Montes Alvarado, originario de la comunidad rural, recordó que, antes había abundante agua en la región, pero la actividad agrícola fue secando los veneros.
“Nosotros, los de aquí del ejido, pensamos que es porque había mucha agua. Aquí eran como fuentes o arroyos que pasaban, pero se comenzó a secar y la tierra se fue para abajo”, relató.
La fractura apareció hace un par de meses, luego de un sismo que cimbró a la comunidad, pero hasta el momento las autoridades de Nuevo León no han inspeccionado la zona, ni acordonado el área, por lo que se desconoce las verdaderas causas que originaron esta grieta.
“En El Potosí tembló, pero nosotros como casi no venimos para este lado, no nos habíamos dado cuenta, hasta hace poquito, como hace dos meses que se dieron cuenta de esto”, puntualizó.
“Pues que avisen y que se encordone, que se ponga algo, que se avise que se ponga en conocimiento a la gente del pueblo”, agregó.
Los ejidatarios advierten que esta fractura no es un caso aislado. Señalaron que existen varias grietas en la zona, lo que mantiene en alerta a las familias que viven y trabajan la tierra en este punto.
AFL