Por Milenio
San Diego, CA. – Juan Carlos Félix Gastélum, alias “El Chavo Félix”, uno de los operadores de mayor rango dentro de la facción de “Los Mayos” del Cártel de Sinaloa, formalizó un acuerdo de culpabilidad ante una corte federal de San Diego, California. El procesado aceptó su responsabilidad en cuatro cargos criminales: tres de ellos relacionados con el tráfico internacional de cocaína y metanfetaminas, y uno más por blanqueo de capitales.
De acuerdo con documentos judiciales y reportes publicados por los diarios San Diego Union-Tribune y Milenio, la jueza en jefe del Distrito Sur de California, Cynthia Bashant, programó la audiencia de sentencia para el 5 de marzo de 2027.
Debido a la gravedad de las imputaciones por narcotráfico, el ciudadano mexicano de 43 años podría enfrentar una pena máxima de cadena perpetua y multas que alcanzan los 10 millones de dólares.
El esquema delictivo: Producción a gran escala en la Sierra Madre
En el acuerdo de culpabilidad aceptado el pasado viernes 26 de junio, Félix Gastélum admitió haber liderado una célula criminal dedicada a la producción masiva de metanfetamina en laboratorios clandestinos ocultos en la Sierra Madre, específicamente en los estados de Sinaloa y Durango.
Asimismo, la Fiscalía Federal estadounidense acreditó que el implicado coordinaba de forma directa con otros coconspiradores el trasiego terrestre de miles de libras de metanfetamina y cargamentos sustanciales de cocaína desde territorio mexicano hacia el mercado de consumo de los Estados Unidos.
Aunque el pliego inicial notificado en agosto de 2025 contemplaba únicamente dos cargos de conspiración internacional para distribuir e importar sustancias controladas —derivados de una acusación formal sellada en septiembre de 2022—, la fiscalía estadounidense adicionó dos cargos más por conspiración de tráfico y lavado de dinero al momento de consolidar el convenio judicial.
De la captura en Quilá a la “expulsión” masiva de 2025
Félix Gastélum fue capturado el 18 de enero de 2025 durante un operativo desplegado por la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, la Marina y la Fiscalía General de la República (FGR) en el poblado de Quilá, al sureste de Culiacán, demarcación donde ejercía un control territorial absoluto como generador de violencia y operador financiero de confianza de Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”.
Tras permanecer recluido provisionalmente en el penal de máxima seguridad de “El Altiplano”, el gobierno de México ordenó su traslado inmediato a la Unión Americana el 12 de agosto de 2025.
Dicho movimiento se efectuó junto a otros 25 objetivos prioritarios del crimen organizado —entre ellos Servando Gómez Martínez “La Tuta” y Abigael González Valencia “El Cuini”— bajo el amparo de la Ley de Seguridad Nacional, un mecanismo administrativo de entrega inmediata que difiere de la extradición ordinaria. Como condición para esta entrega masiva, México estipuló que la justicia estadounidense no podrá solicitar la pena de muerte contra los procesados.
Lazos de sangre y la herencia de la facción
Los informes de inteligencia militar identificaban a “El Chavo Félix” como una pieza clave para la sucesión de la estructura criminal, particularmente tras la detención de su suegro, Ismael “El Mayo” Zambada García, en la Unión Americana. Su posición en la cúpula derivaba de su enlace matrimonial con Teresa Zambada Ortiz, hija del histórico capo sinaloense.
Previo a su vinculación con la familia Zambada, Félix Gastélum procreó tres hijos con Claudia Berenice Ochoa Félix, conocida mediáticamente como la “Kardashian Mexicana”, quien falleció en 2019.
Al momento de su captura en Sinaloa, las fuerzas federales le aseguraron un arma de fuego provista de una empuñadura con la imagen grabada del personaje “El Chavo del Ocho”, distintivo que el operador utilizaba de manera habitual para codificar sus cargamentos y explotar su alias y clave numérica (“08”) dentro del organigrama delictivo.
iZN