Monterrey, México; 24 de junio.- Este miércoles por la noche, la cancha del Estadio Monterrey fue testigo de un auténtico batacazo mundialista. Sudáfrica sacó la casta, aguantó a pie firme y terminó venciendo 1-0 a una Corea del Sur que partía como favorita, pero que se cansó de tocar la puerta sin encontrar la llave, quedando eliminada de la justa veraniega.
Durante los primeros 45 minutos, el guion del partido fue puros nervios. Los coreanos se adueñaron de la pelota y buscaron profundidad con Lee Kang-In metiendo balones al área, pero la zaga africana se plantó como una auténtica muralla. Los Bafana Bafana sabían perfectamente a qué jugaban: bloque bajo, orden atrás y a esperar el momento justo para salir disparados a velocidad. Con ese juego de ajedrez, ambos equipos se fueron al descanso con las argollas colgadas en el marcador.
Para el complemento, el banquillo coreano mandó toda la carne al asador, incluyendo el ingreso de su estrella Son Heung-Min para intentar romper el candado. Sin embargo, cuando los asiáticos presionaban más, vino el zarpazo definitivo al minuto 63. En una transición rápida de antología, Tshepang Moremi habilitó con toda la ventaja a Thapelo Maseko, quien no se lo pensó dos veces y sacó un zapatazo zurdo letal dentro del área para mandar a guardar la pelota y poner el 1-0 que desató la locura en las tribunas. Los últimos minutos fueron un concierto de centros y drama coreano, pero el arquero Ronwen Williams bajó la cortina para asegurar un resultado histórico que mete a Sudáfrica, por primera vez en su historia, a la ronda de eliminación directa de una Copa del Mundo.