Toronto, Canadá; 23 de junio.- ¡Qué dolor, de verdad! La selección de Panamá jugó un partidazo de tú a tú contra Croacia, pero en el fútbol los goles se hacen, no se merecen. Este martes, el equipo canalero cayó por la mínima (1-0) ante el cuadro europeo en la segunda jornada de la fase de grupos del Mundial 2026, un resultado bastante amargo porque los panameños tuvieron contra las cuerdas a los experimentados balcánicos durante gran parte de la primera mitad.
El Estadio de Toronto fue testigo de cómo los dirigidos por Thomas Christiansen salieron sin complejos ni miedo. Con una presión alta asfixiante y un Amir Murillo encendido, Panamá generó las opciones más claras de los primeros 45 minutos. La más importante llegó con un fierrazo de cabeza de José Luis Rodríguez que el arquero croata Dominik Livaković, milagrosamente, alcanzó a rasguñar para mandarlo al travesaño. Croacia se veía totalmente desdibujada y sin ideas, tanto que ni Luka Modrić —que andaba celebrando su histórico partido número 200 con la camiseta de su país— lograba tomar la manija del encuentro.
Sin embargo, en el complemento la experiencia europea pesó de inmediato. El técnico croata movió sus piezas en el descanso y la jugada le salió perfecta. Apenas al minuto 53, el recién ingresado Ante Budimir aprovechó un descuido defensivo para mandar a guardar la pelota en las redes y romper el cerrojo panameño. Después del balde de agua fría, Panamá lo intentó con orgullo y piernas frescas desde la banca, pero Croacia impuso su colmillo, cerró los espacios y enfrió el partido hasta el pitazo final. Con este marcador, los de rojo y blanco reviven en el sector, mientras que Panamá se queda sin puntos y se jugará la vida con el alma en un hilo ante Inglaterra en el cierre del Grupo L.
OZA