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Supera el año la crisis del gusano en ganado; pérdidas millonarias en México
Nacional

Supera el año la crisis del gusano en ganado; pérdidas millonarias en México

Coinciden productores, industriales y organismos empresariales en que se sufre la peor emergencia sanitaria en décadas.

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Autor: Superchannel
23 de junio de 2026 a las 08:37 · 206 Vistas · 2 min de lectura

Ciudad de México.- La crisis del gusano barrenador no solo puso en riesgo las exportaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos, también exhibió las debilidades del sistema sanitario del país: años de limitaciones presupuestales, una capacidad acotada de vigilancia y fallas en la prevención permitieron que la plaga avanzara antes de que se activaran medidas más estrictas para contenerla.

Productores, empresarios e industriales coinciden en que México enfrenta una de las crisis sanitarias de las últimas décadas para el sector pecuario nacional, que genera entre 3 y 4.4% del PIB nacional.

La plaga ya no solo afecta a bovinos; también se han documentado casos en animales domésticos, fauna silvestre y personas. En el caso de perros y otras mascotas, México y Estados Unidos acordaron reforzar las inspecciones sanitarias y evaluar medidas adicionales para acreditar su condición sanitaria.

Restricciones comerciales

La preocupación de las autoridades sanitarias refleja la magnitud del problema. Hace unos días, México decretó la suspensión temporal de la comercialización de bovinos para reproducción y sacrificio, ovinos, caprinos, porcinos, equinos, rumiantes silvestres, aves de ornato y hasta hurones destinados a compañía, a fin de frenar la plaga.

El 9 de junio de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) anunció la suspensión temporal de la importación de animales vivos procedentes de Estados Unidos, luego de que autoridades estadunidenses confirmaran casos de gusano barrenador en diversos condados de Texas y Nuevo México.

La medida, acordada con el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (APHIS-USDA), busca proteger el estatus zoosanitario —que les permite dar garantía de la sanidad de los animales y exportar productos agroalimentarios— de entidades como Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur, donde no se ha detectado la plaga.

La decisión se suma al cierre que mantiene Estados Unidos para las exportaciones mexicanas de ganado en pie, configurando un escenario inédito en el que ambos países han endurecido controles sanitarios para evitar la propagación del insecto.

La suspensión de exportaciones ha tenido efectos inmediatos en toda la cadena ganadera. La caída en los precios del ganado, la incertidumbre comercial y la pérdida de mercados tienen un impacto particularmente en los estados exportadores del norte del país.

La suma de omisiones

Bildo Saravia, integrante de Productores Unidos México y dueño del rancho El Uno en Durango, señala que la crisis no comenzó con la detección oficial del gusano barrenador, en noviembre de 2024, sino con una serie de omisiones acumuladas durante años en materia sanitaria.

El productor sostiene que las advertencias sobre los riesgos asociados a la importación de ganado procedente de Centroamérica fueron ignoradas por las autoridades y hoy estados exportadores como Sonora, Chihuahua y Durango pagan las consecuencias.

“Sonora está pagando el precio de las omisiones de Chiapas. Allá afuera no somos Sonora ni Chihuahua ni Durango; allá afuera somos México y nos califican parejo”, afirma.

Saravia asegura que durante años productores advirtieron sobre los riesgos sanitarios asociados al ingreso de ganado proveniente de Nicaragua y otras regiones centroamericanas donde persistían problemas de control sanitario.

La afectación económica, asegura, ya es visible en miles de ranchos del norte del país. Según sus estimaciones, un becerro que antes de la crisis se comercializaba en alrededor de mil 500 dólares, hoy alcanza apenas 800 dólares. “Pasamos de vender animales en 21 mil o 24 mil pesos, a venderlos en 15 mil o 16 mil pesos”, señala.

“El golpe es especialmente severo para los pequeños productores. “El productor pequeño es el que más está sufriendo. Tiene 5 o 10 vacas y de eso vive”, afirma Saravia.

Los ganaderos cuestionan la falta de inversión pública para combatir la emergencia, pues mientras Estados Unidos anunció recursos extraordinarios para investigación y combate de la plaga, en México los productores enfrentan limitaciones operativas y presupuestales.


dmc

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