Por Grupo Zócalo
Ciudad de México.- El tamaño y la composición de las familias mexicanas están cambiando rápidamente. En 2023, el promedio de integrantes por hogar fue de 3.3 personas y las proyecciones indican que continuará disminuyendo debido a la reducción de nacimientos y al aumento de hogares conformados por una sola persona, especialmente entre adultos mayores.
Estos cambios forman parte de una transformación demográfica más amplia que enfrenta México. El Programa Nacional de Población 2026-2030 advierte que el país atraviesa un proceso acelerado de envejecimiento poblacional. De acuerdo con el documento, para 2034 habrá más personas mayores de 60 años que niños menores de 12, algo sin precedentes en la historia nacional.
Actualmente, México cuenta con cerca de 133 millones de habitantes y sigue siendo uno de los países más poblados del mundo. Sin embargo, el crecimiento poblacional ya no ocurre al ritmo de décadas anteriores. Mientras en los años setenta la población aumentaba más de 3% cada año, hoy el crecimiento es inferior al 1% y continuará desacelerándose durante las próximas décadas.
Uno de los factores principales es la caída de la fecundidad. En 2023, el promedio nacional se ubicó en 1.6 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo generacional. Esto significa que nacen menos personas de las necesarias para mantener estable la población a largo plazo. Aun así, el informe aclara que esta situación no es negativa por sí misma, sino que obliga a adaptar sistemas como el de salud, pensiones y cuidados para atender a una población cada vez más longeva.
Las diferencias entre regiones siguen siendo notorias. La Ciudad de México registra una de las tasas de fecundidad más bajas del país, con menos de un hijo por mujer, mientras que Chiapas mantiene las cifras más altas. También existen contrastes entre zonas rurales y urbanas, así como entre mujeres indígenas y no indígenas.
Otro de los cambios relevantes es el aumento en la esperanza de vida. Actualmente, el promedio nacional supera los 75 años, muy por encima de las cifras registradas en 1970. Este fenómeno ha incrementado los retos para el sistema de salud, principalmente por la atención de enfermedades crónicas, cardiovasculares y otros padecimientos asociados al envejecimiento.
La estructura de la población también se modificará en las próximas décadas. Para 2050, casi una cuarta parte de los mexicanos tendrá más de 60 años. En contraste, la proporción de niños y jóvenes seguirá reduciéndose, lo que transformará la llamada pirámide poblacional.
El informe además señala que persisten desigualdades sociales importantes. En estados como Chiapas, los niveles educativos continúan siendo menores respecto a entidades como la Ciudad de México, donde el promedio de escolaridad es considerablemente más alto.
En cuanto a la migración, México mantiene un saldo negativo debido a la salida de población hacia otros países. No obstante, el número de mexicanos que regresan y de extranjeros que llegan al país ha aumentado en los últimos años, por lo que el Gobierno prevé que México se convierta gradualmente en un territorio de retorno y destino migratorio.
iZN