Por: Milenio
Miami, Estados Unidos; 22 de mayo.- Un sismo de magnitud 6.0 sacudió la noche de este viernes 22 de mayo las cercanías de Honaunau-Napoopoo, en la Isla Grande de Hawái, generando incertidumbre tanto por los daños estructurales como por su posible impacto en la actividad volcánica del estado.
Monitoreo volcánico bajo presión
El epicentro, registrado a una profundidad de 23 kilómetros, ha obligado al Observatorio de Volcanes de Hawái (HVO) del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) a realizar una evaluación urgente de las condiciones del Kilauea. Este volcán, considerado uno de los más activos del mundo y en erupción intermitente desde finales de 2024, se encuentra bajo un pronóstico crítico: los modelos del USGS sugerían, previo al sismo, que una nueva erupción podría ocurrir en un periodo de ventana entre el 24 y el 27 de mayo.
La coincidencia entre el temblor y el pronóstico de erupción ha mantenido a las autoridades en alerta máxima para determinar si la energía liberada por el terremoto acelerará el proceso eruptivo.
Sin reporte de víctimas o tsunami
A pesar de la magnitud del evento, que se sintió ampliamente en las islas de Hawái, Maui y Oahu, las autoridades han descartado una amenaza de tsunami para la región. Hasta el momento, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico y los servicios de emergencia locales no han recibido informes inmediatos sobre víctimas fatales, heridos graves o daños estructurales de gran escala.
La población ha sido exhortada a mantenerse informada a través de los canales oficiales, mientras los equipos geológicos continúan analizando los datos para medir la estabilidad del Kilauea tras el sismo.