Por: Grupo Zócalo
Monterrey, NL.- Aunque las lesiones han ido sanando lentamente, las víctimas de la tragedia ocurrida durante el mitin de MC en el campo de beisbol El Obispo, en San Pedro, aún buscan justicia para cerrar ese doloroso capítulo de sus vidas.
Según relataron algunos lesionados, tras el accidente ocurrido en mayo del 2024, el Gobierno les entregó 100 mil pesos como indemnización; sin embargo, después de eso dejaron de tener contacto con la Fiscalía y con la Administración de Samuel García, por lo que tuvieron que concluir sus tratamientos con recursos propios.
‘ESTAMOS ESPERANDO UNA RESPUESTA’
Para darle vuelta a la página y dejar de revivir constantemente el día trágico en el que murió Alejandro Gámez, padre de Alejandra y ex esposo de María Luisa, ambas exigen que haya una sentencia en el caso.
Constantemente se conectan de manera virtual a la audiencia intermedia, pero desde hace un año las autoridades y representantes de los afectados la han pospuesto.
“Son dos años que las personas estamos esperando una respuesta clara… Es desesperante estar reviviendo cada audiencia, que te cuenten todo lo que pasó, ver las injusticias, ver las inasistencias, ver que no les importa lo que uno pueda sentir, o sea, ver toda la gente que se conecta en camas con oxígeno”, expresó Alejandra Gámez, hija de Alejandro.
Por su parte, María Luisa considera una burla el retraso en las audiencias, al señalar que únicamente los hacen revivir los hechos sin llegar a una resolución.
BUSCAN AYUDA DE IGUALDAD E INCLUSIÓN
Hace dos años, Antonia Chávez estaba en cama y no podía caminar. Poco a poco se ha recuperado de las fracturas de cadera y columna que sufrió.
Sin embargo, su recuperación ha corrido por su cuenta, ya sin apoyo del Gobierno estatal. Incluso, dijo, le han afectado los retrasos en los depósitos de la tarjeta Hambre Cero, de la que es beneficiaria.
“Nunca pensé que yo ya no iba a poder trabajar”, comentó.
Aunque es viuda, vive con una nieta de 21 años y ha solicitado a la Secretaría de Igualdad e Inclusión el apoyo de la tarjeta Jefas de Familia, mediante la cual se depositan 2 mil pesos mensuales a mujeres cuidadoras, pero no se la han otorgado.

“A Samuel García lo vimos en la tele cuando él empezó a decir que le iba a dar la ayuda a todas las mujeres de Nuevo León. Dijo que nos iba a dar una ayuda de 2 mil pesos, que se inscribieran”.
“Después de muchos meses me hablaron para que fuera a una dirección aquí por San Pedro 400, (en un evento) estuvo él. De hecho yo me arrimé con él y le dije que yo era una de las personas que me había accidentado ese día, que si no me podrían ayudar con algo y me dijo, ‘luego la veo’. De ahí pues no, no es cierto, porque no hablamos, se lo llevaron”.
‘SON 2 AÑOS EN LOS QUE NO SE HA RESUELTO’
A pesar de que José Inés Guerrero, de 72 años, quedó con una lesión en la médula que le provocó una paraplejia permanente, el Gobierno del Estado ya no le brindó apoyo.
Él acudió al evento de MC acompañado de su esposa, Elvira de Anda, de 76 años, quien murió por las lesiones que sufrió, mientras que él continúa en cama.
Su hijo, Antonio Guerrero, sigue luchando para obtener justicia tanto para su padre como para su madre, aunque considera que el proceso ha sido demasiado lento.

“Ya son dos años en los que no se ha podido resolver, ya que la mayoría de las audiencias se han pospuesto por infinidad de circunstancias. Y mientras tanto los afectados, que en su mayoría son adultos mayores, siguen sin alguna indemnización”, reclamó.
“Por eso pedimos ayuda al Fiscal General para que nos ayude a resolver este tema”, agregó.
El Gobierno del Estado les entregó un apoyo por cada persona herida y fallecida, pero ese recurso ya se agotó y José Inés Guerrero todavía no logra recuperarse.
‘TODAVÍA NO ESTOY TRABAJANDO’
Sandra Ramírez Alanís, de 46 años, sufrió fracturas de cadera y pelvis tras el evento, luego de quedar atrapada debajo de una de las estructuras del escenario, y todavía no puede trabajar debido a sus lesiones.

“Perdí mi trabajo, me desocuparon de mi trabajo. Trabajaba en una casa, en San Pedro, y como no tenía seguro ni nada, pues ¿cómo les exigía?”, dijo la vecina de la Colonia San Pedro 400.
“De hecho ahorita todavía no estoy trabajando, porque hace dos meses terminé la terapia; tenía que ir dejando poco a poco la silla, la andadera, fui a terapia de alberca y a rehabilitación”.
Señaló que, aunque ha realizado el trámite para obtener la tarjeta de Jefas de Familia, que otorga la Secretaría de Igualdad e Inclusión, aún no se la autorizan, pese a que le ayudaría con los gastos del hogar.
madpf