Oaxaca, Oax.– La Fiscalía General del Estado (FGE) de Oaxaca confirmó una alarmante tendencia en la región del Istmo de Tehuantepec: grupos del crimen organizado han intensificado el reclutamiento de niños y adolescentes para realizar actividades de alto impacto, que incluyen ejecuciones, extorsiones y labores de vigilancia conocidas como “halconeo”.
Desarticulación de bandas revela células juveniles
El fiscal general, Bernardo Rodríguez Alamilla, informó que tras la desarticulación de la banda liderada por el “Comandante Cromo” —vinculado a secuestros de empresarios y migrantes, así como al control del narcomenudeo—, se identificaron al menos cuatro grupos delictivos que operan bajo este esquema.
La gravedad del fenómeno quedó evidenciada tras el ataque a una familia en la zona de La Ventosa, donde un matrimonio y sus hijos fueron asesinados. Los responsables identificados y detenidos por este crimen apenas alcanzan la mayoría de edad, lo que confirma el avance de estas organizaciones en sus bases de reclutamiento.
Erosión social: Menores de 13 años implicados en crímenes
Rodríguez Alamilla calificó la situación en municipios como Juchitán de Zaragoza como “grave”. Las cifras de detenciones recientes reflejan un deterioro profundo del tejido social: la mayoría de los capturados tienen entre 18 y 19 años, detectándose incluso casos de menores de entre 13 y 15 años involucrados en células criminales.
”“Este proceso de erosión social no se resolverá únicamente con operativos y detenciones; requiere un esfuerzo institucional para recomponer el tejido social y recuperar la gobernabilidad”, advirtió el fiscal.
Una crisis humanitaria de alcance nacional
A pesar de que las fuerzas de seguridad han logrado la captura de más de 200 miembros de estas células, la problemática persiste debido a la alta precariedad en la zona. A nivel nacional, el panorama es igualmente crítico:
– Población en riesgo: Según el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), se estima que entre 145,000 y 250,000 menores están en riesgo de ser captados por el narco en México.
– Factores detonantes: La pobreza, el abandono escolar, la violencia intrafamiliar y la normalización de la delincuencia en los barrios facilitan que los grupos criminales utilicen a los infantes como piezas desechables en sus estructuras.
La Fiscalía reconoció que, aunque los operativos son más contundentes, la paz duradera dependerá de la participación de todos los sectores y pobladores para recuperar el orden comunitario.
jacl