Por: EFE
Washington, Estados Unidos; 2 de enero.- Las autoridades federales de Estados Unidos confirmaron este viernes la desarticulación de un plan terrorista que pretendía ensangrentar las celebraciones de Nochevieja en Carolina del Norte. El director del FBI, Kash Patel, informó que el sospechoso, un joven de 18 años, actuaba bajo la influencia directa del Estado Islámico (EI).
“Operación Martirio”: El plan del ataque
El sospechoso, identificado como Christian Sturdivant, fue arrestado tras una investigación de casi un año. Según el fiscal federal Russ Ferguson, el joven planeaba utilizar armas blancas y herramientas para atacar una tienda de alimentación y un restaurante de comida rápida en la ciudad de Charlotte.
En el registro de su domicilio, realizado el pasado 29 de diciembre, los agentes hallaron un arsenal compuesto por cuchillos y martillos, además de manuscritos donde Sturdivant detallaba su objetivo: “matar a cuantas personas fuera posible”, fijando una meta de al menos 20 víctimas. Uno de los textos, titulado ‘Operación Martirio’, revelaba su intención de morir enfrentándose a la policía.
La trampa del agente encubierto
La caída de Sturdivant fue posible gracias a un operativo de contrainteligencia. El joven comenzó a comunicarse a través de canales digitales con un funcionario encubierto que se hacía pasar por un reclutador del Estado Islámico. Durante estas interacciones, el sospechoso reafirmó su intención de “prepararse para la yihad”.
”“Tuvimos mucha suerte de que no lo lograra. Iban a morir personas inocentes”, sentenció el fiscal Ferguson durante una rueda de prensa en Charlotte.
Alerta máxima en Estados Unidos
Este arresto no es un hecho aislado. El anuncio se produce apenas tres semanas después de que otras cinco personas fueran detenidas en el sur de California, también acusadas de planear ataques terroristas durante las festividades de Año Nuevo.
Cargos y condena:
– Delito: Intento de proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera.
– Pena potencial: Hasta 20 años de prisión federal.
Con esta detención, el FBI cierra un ciclo de vigilancia crítica durante la temporada invernal, reafirmando que la amenaza de “lobos solitarios” inspirados por propaganda extremista sigue siendo una prioridad de seguridad nacional en 2026.