El presidente de la Asociación de Hoteles está confiado en que esta violencia quedará como un hecho aislado
Por AgenciasÂ
Cancún, Quintana Roo.- La Riviera Maya es de las pocas regiones de México que mira optimista 2017, esperando un ligero aumento del turismo extranjero alentado por la depreciación del peso mexicano, pero algunos temen que dos ataques atribuidos al narcotráfico ensombrezcan a esta joya del Caribe.
Cuando apenas se digerÃa un ataque a balazos la madrugada del lunes en el bar Blue Parrot de Playa del Carmen, la tarde del martes en Cancún un ataque armado contra la delegación de la FiscalÃa General del Estado (FGE) y la PolicÃa dejaba un uniformado y tres delincuentes muertos.
“Vamos muy bien, los turistas vienen más que otros años, todos los dÃas hago varios recorridos, sobre todo a extranjeros. Las propinas son buenas, a ellos les sale ya más barato y yo gano más. Ojalá no se asusten con estoâ€, dice Adrián Magaña, conductor de una firma turÃstica originario del vecino Yucatán.
En esta temporada invernal, la ocupación hotelera está al 85%, dos puntos más que el año anterior, comenta vÃa telefónica a la agencia de noticias AFP Carlos Gosselin, presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún y Puerto Morelos.

A Gosselin el ataque lo sorprendió en Madrid, donde asiste a la Feria Internacional del Turismo. “Cancún sigue siendo un sÃmbolo en todo el mundo y sÃ, se nos han acercado empresarios de la industria a preguntar (sobre la violencia), pero las autoridades (federales) han dado una explicación muy precisa y la situación ya está controladaâ€, asegura el empresario.
Gosselin dice que aún es prematuro hacer una evaluación sobre los impactos en el turismo, pero está confiado en que esta violencia quedará como un hecho aislado sin afectar la afluencia de turistas.
El turismo es una de las mayores fuentes de ingresos de México, con 35 millones de visitantes extranjeros en 2016 y un aporte a la economÃa de 19 mil millones de dólares, según cifras oficiales.
Y destinos como Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Cozumel son las joyas del pujante sector turÃstico mexicano, que se ve relativamente a salvo de las eventuales repercusiones que tendrá para México la presidencia de Donald Trump, quien amaga con revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Por lo pronto, los visitantes extranjeros siguen disfrutando del mar turquesa y de la fina y blanca arena de las playas. “Es una situación que no sólo pasa acá, desafortunadamente, pero no por eso quiere decir que no sea seguro para turistasâ€, dice a la AFP Lizeth Becerra, una colombiana de 20 años de edad.
Más temor por Trump…
Hace una década, un sector de la zona urbana de Cancún donde abundaban los “antrosâ€, como llaman a los bares donde se presume hay prostitución y venta de droga, no fue ajeno a balaceras ligadas al narcotráfico. Incluso un director de la policÃa fue asesinado con medio centenar de tiros en 2006.
“Los más fuerte que habÃamos tenido era lo del jefe de la policÃa acribillado, pero nunca algo como esto, es violencia al estilo norteñoâ€, comenta a la AFP James Stevens, un estadounidense de 35 años que llegó a vivir cuando era niño y que pasa su vida entre Cancún y Playa del Carmen atendiendo dos pequeños negocios.
El Caribe ha sido señalado de ser ruta de cargamentos de drogas desde Sudamérica, pero el estado de Quintana Roo habÃa quedado a salvo de los altos Ãndices de violencia que se registran en otros estados mexicanos.
Mario Villanueva, que fue gobernador de 1993 a 1999, fue deportado el miércoles a México tras pasar más de seis años en prisión en Estados Unidos por lavado de dinero del narcotráfico. Además, en México tiene pendiente una condena de más de 20 años.

“A mà me preocupa más lo que pasó en Playa del Carmen porque fue en una zona turÃstica, en un sitio muy visitado, y eso sà lo toman en cuenta los turistas extranjeros. Lo de Cancún al final es en la zona urbana, queda entre nosotros los ‘cancunenses’â€, señala Stevens, quien dice identificarse más con esta región mexicana que con su natal Nueva York. El italiano Mauro Amati, con tres décadas en el negocio de los restaurantes, es otro “cancunense†que se dice “preocupado†por esta inesperada violencia, pero confÃa en que no afectará al turismo. “Esto no deberÃa pasar pero ya hemos visto a locos disparando y matando gente en Florida y no por eso se ahuyenta el turismo. El gobierno respondió, eso es una buena señal. Cancún ha salido siempre adelante, sean huracanes, crisis mundiales. Estos señores no podrán con nosotrosâ€, comenta Amati, quien hasta hace unos dÃas presidÃa la delegación de la Cámara Nacional de Restaurantes. Amati desmiente rumores sobre “cobro de piso†o extorsiones por parte de criminales contra propietarios de restaurantes o bares. “Tengo 30 años de restaurantero, en Cancún y en Playa del Carmen, y nunca me han realmente extorsionado o pedido derecho de piso ni que venda nada, ni conozco a nadie en el gremio que lo haya sido. Esas extorsiones o ataques que ocurren en negocios que más bien se dedican a otra cosaâ€, asegura. Para Gosselin, es más preocupante “lo que Trump vaya a hacer con México y todo el mundoâ€, que el riesgo de que se desate una ola de violencia en la Riviera Maya. “Mi mamá ayer me dijo que me regrese al pueblo, pero me quedo, aquà nunca me ha faltado trabajo. Esperemos que esto pronto se olvideâ€, dice de su lado el conductor Magaña antes de partir por otros turistas.
Con información de AFP.