Cuando el presidente Barack Obama llegó hace ocho años a la Casa Blanca, el presidente saliente George W. Bush
Por Margarita Reyna
Washington.- Cuando el presidente Barack Obama llegó hace ocho años a la Casa Blanca, el presidente saliente George W. Bush se retiró básicamente de la vida pública, declarando que su sucesor “merece mi silencioâ€.
Se trató de un enfoque que Obama agradeció mucho, pero no tiene intenciones de seguir.
Durante la última rueda de prensa de su presidencia, Obama dejó claro que algunas de las ideas que ha presentado el presidente electo Donald Trump le parecen tan alarmantes que dejó señales que lo guiarán de regreso a la lucha.
“Existe una diferencia entre el funcionamiento normal de la polÃtica y ciertos temas o ciertos momentos donde creo que pudieran estar en juego nuestros valores fundamentalesâ€, dijo Obama en la sala de prensa de la Casa Blanca.
“Pongo en esa categorÃa si vi ratificarse en cierta manera la discriminación sistemáticaâ€.
Obama continuó: “Pongo en esa categorÃa obstáculos explÃcitos o funcionales para que las personas puedan votar, ejercer su derecho al voto. PondrÃa en esa categorÃa los esfuerzos institucionales por acallar a la disensión o la prensa. Y, al menos yo, pondrÃa en esa categorÃa los esfuerzos por acorralar a niños estadounidenses que han crecido aquà y para todos los propósitos prácticos son niños estadounidenses y enviarlos a otro lugar, cuando aman este paÃsâ€.
Todos estos comentarios parecÃan referirse a las posturas que Trump ha asumido con anterioridad, presagiando la posibilidad de que durante los próximos cuatro años haya un periódico choque de ideas entre presidentes actuales y pasados.
A diferencia de Bush, quien se retiró a Dallas, Obama planea mudarse a tan sólo 3 kilómetros de la Casa Blanca tras la investidura de mañana, siendo el primer presidente desde Woodrow Wilson que permanece en Washington después de abandonar su cargo.