Nacional La problemática es grave ya que los menores, muchas veces, son testigos del asesinato de su madre, además de que quedan a cargo de su abuela
La problemática es grave ya que los menores, muchas veces, son testigos del asesinato de su madre, además de que quedan a cargo de su abuela
Por: Agencia Reforma
Guadalajara.- En su mente la escena se repite una y otra vez. Su mirada se pierde, las lágrimas mojan su rostro. Aprieta la mandÃbula y se aferra a “Danaâ€, una perrita chihuahueña negra, que se confunde con su vestido.
“Extraño a mi mamáâ€, es lo único que atina en decir Andrea, quien estar por cumplir 13 años.
Cuando tenÃa 6, fue testigo de un crimen. Su papá le enterró un cuchillo a su mami y la mató.
Ella, junto con sus cuatro hermanos, han acudido a todas las terapias otorgadas por el Gobierno del Estado, pero todavÃa tiene miedo y la angustia la invade cada que sale a la calle, pues el dÃa del asesinato, su papá los amenazó: si no se callaban, a ellos les pasarÃa lo mismo.
“Se puso muy mala psicológicamente, subÃa y baja las escaleras gritando que su papá la estaba siguiendo, ahorita que regresaron a la escuela, ella y David se me han puesto mal por todo estoâ€, comentó Amparo, abuela de la pequeña y mamá de Betsabé, quien en septiembre de 2015 fue asesinada por su esposo.
https://youtu.be/aQkjjEwJ4IE
Betsabé dejó cinco pequeños: Ian, Gabriel, David, Andrea y Uriel. Están en el programa de Apoyo Económico a las Hijas e Hijos de Mujeres VÃctimas de Feminicidio que, hasta marzo pasado, tenÃa registrados a 366 menores de 7 a 12 años, 352 por ciento más a los que se tenÃan en 2017.
Alejandra Cartagena, académica del ITESO, comentó que la problemática es grave ya que los menores, muchas veces, son testigos del asesinato de su madre, además de que quedan a cargo, principalmente, de sus abuelas.
“Tienen que tomar el rol de madres y esto es muy complejo porque son mujeres que están en una edad complicada de enfermedades y con complicaciones fÃsicas y tienen que optar este rolâ€, dijo.
Ellas, agregó, no viven bien el duelo ya que, en seguida, deben cuidar y ver por sus nietos, aunado a un incremento en los gastos.
https://youtu.be/g1KetNoTCtQ
Amparo sabe de esto. Hay dÃas, aseguró, que su esposo se desespera porque es mucho el dinero que se necesita para garantizarles comida, educación, salud y diversión.
“Los hemos sacado a la playa, les damos todo lo que podemos, no les falta nada, pero lo más principal no podemos darles y es lo que yo quisiera también, tenerla aquÃ, pero no puedoâ€, dijo Amparo con la voz entrecortada.
Ya han pasado casi siete años de ese asesinato, el responsable está en la cárcel y aunque Andrea y sus hermanos han recibido apoyo, es insuficiente, pues no han logrado sanar, todavÃa sienten miedo, angustia y desesperación.
“A estos niños no se les ha garantizado una protección integral desde lo psicológico, el resguardo, la seguridad, alimentación, salud, educación, un acompañamiento ante el duelo de lo que significa perder a mamáâ€, apuntó Cartagena.
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