La ceremonia fue calificada por algunos asistentes como fastuosa y lujosa.
Por: Agencia Reforma
Ciudad deMéxico.- La consejera electoral Carla Humphrey y el titular de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), Santiago Nieto, contrajeron matrimonio este fin de semana en el Hotel Santo Domingo, de Antigua, Guatemala, en una ceremonia calificada por algunos asistentes como fastuosa y lujosa.
El hotel está ubicado a 45 kilómetros de la capital guatemalteca. A pesar de la lejanÃa, más de 300 personas, entre familiares, funcionarios de la 4T, consejeros electorales y legisladores de distintos partidos, se trasladaron para el evento.
La panista Josefina Vázquez Mota; la Fiscal Anticorrupción, MarÃa de la Luz Mijangos, y su esposo Jaime Cárdenas, y la ahora ex titular de Turismo de la Ciudad de México, Paola Félix DÃaz, estuvieron presentes, igual que la Ministra YasmÃn Esquivel y el constructor José MarÃa Riobóo.
También se apersonaron la Gobernadora de Campeche, Layda Sansores; el ex Gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz; el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez; el legislador del Partido Verde y miembro del equipo de promoción de Marcelo Ebrard, Javier López CasarÃn, y la priista Carolina Viggiano.
La cena consistió en una entrada de esfera de carpaccio con aguacate y tártara de atún; después, ravioles rellenos de queso brie y sorbete de limón, y un asado de tira de plato fuerte y también un robalo crujiente.
De postre se sirvió macarroni de chilcayota. Según varios asistentes, la bebida que predominó fue la champaña.
El viernes hubo un coctel de bienvenida para invitados; otro al mediodÃa de ayer además de la boda. La tornaboda será este domingo al mediodÃa con un brunch en los jardines del hotel.
El matrimonio solicitó a sus invitados que no difundieran fotografÃas ni detalles de la ceremonia que según algunos convidados fue fastuosa. “Echaron la casa por la ventanaâ€, comentó un invitado.
Los preparativos de la boda, el curso de las invitaciones, el lugar donde se realizarÃa se habÃan mantenido en extremo sigilo.
Según los contrayentes deseaban una ceremonia ajena a estridencias y con la mayor discreción. Pero la detención el viernes de algunos de sus invitados en el aeropuerto de Guatemala, por viajar con miles de dólares en efectivo, sin declararlos, prendió los reflectores.