Hubo una invitación que se corrió por mensajes para que fueran por gasolina gratis
No es la primera vez que la gente de la región acudÃa al llamado por gasolina “gratisâ€, “aquà el rumor se corre rápido cuando hay combustible. Me avisaron, yo vine, se corrió toda la voz entre los vecinos, por mensajes de whats; traje dos garrafones, venÃa con un sobrino y una hermana, pero mi hermana se quedó en la camioneta y nos bajamos los dosâ€.
Desde que Juan José bajó de su camioneta percibió el fuerte aroma de la gasolina, ya habÃa personas desmayadas, la misma gente los sacaba.
El sembradÃo donde se dio la fuga está a pÃe de carretera, frente al Cobaeh de Tlahuelilpan.La atraviesa un canal de riego, y fue exactamente sobre el canal donde se presentó la fuga, que tuvo tal magnitud que el combustible corrÃa ya no sólo por el canal de riego, sino que se desbordó y alcanzó el sembradÃo de alfalfa.

"Me salà antes que explotara, encontré otros familiares y les dije que se fueran porque eso no tardaba en prender porque toda la gasolina se habÃa gasificado a la altura de la alfalfa. Se veÃa como si hubiera neblina abajo", dice.
Juan José ZacarÃas visualizó el peligro, recuerda que muchos de los asistentes llevaba celular, lo usaba, también entraban y salÃan camionetas, motocicletas, vehÃculos, “todo eso provoca una chispa, incluso la misma ropaâ€, dice.
Después de retirarse y salvar su vida, escuchó el estruendo y el mismo instinto que los hizo retirarse lo hizo regresar al lugar para apoyar a sacar a los heridos.
“Vivo a 6 ó 7 cuadras y me vine corriendo, porque habÃa un sobrino que no se habÃa querido ir conmigo y el instinto me hizo correrâ€. Al regresar al lugar, después del incendio, encontró a personal del municipio sacando y llevando gente quemada en las patrullas, “metimos hasta diezâ€.“Otros estaban dentro de la zanja salÃan gritando que se quemaban, para sacarlos de los sembradÃos tenÃan que meterse uno a la zanja y haciendo el puentecito agachado, estuvo fuerte y no vi a ningún soldado ni estatal apoyandoâ€, recrimina.
"Éramos pocos los que estábamos sacando, la desesperación te hace ver la gente de otra forma. Y les pedà órale cabrones, corran a ayudar a la gente, y un estatal dijo no, yo no estoy loco para exponer mi vidaâ€.
Juan José ZacarÃas lamenta no haber podido ayudar a una persona que estaba en llamas y que les levantaba la mano de entre el sembradÃo pidiendo apoyo, pero el fuego se los impidió porque estaba muy intenso.
Reprocha que ni soldados ni estatales hayan ayudado, cuestiona ¿No sé cuál es su plan DNIII para ayudar a la sociedad porque por parte del ejército no hubo nada de ayuda en ese momento?.

Finalmente, Juan José reconoce que hubo una mala acción de la gente, que llegaba de todos lados: Tlaxcoapan, Doxey, Munitepec, Teltipan, pero piensa que pudo haberse evitado, si la autoridad hubiera acudido pronto a detener la fuga y no esperar la aglomeración de gente que terminó en tragedia.